EFETegucigalpa

El Estado de Honduras recuperó este miércoles 1.008 piezas de su patrimonio arqueológico y religioso que fueron saqueadas en los últimos diez años de varias regiones del país, de las que unas 200 fueron halladas en Estados Unidos.

Así lo informó a Efe el gerente del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), Héctor Portillo, quien recibió las piezas de parte de la fiscal especial de Etnias y Patrimonio Cultural, Jany Delcid, en la otrora Casa Presidencial, en el centro histórico de Tegucigalpa.

"Se ha logrado rescatar 1.008 piezas del patrimonio nacional que en su momento fueron objeto del crimen común y organizado", enfatizó Portillo.

De las 1.008 piezas rescatadas, solamente 50 están siendo mostradas ahora al público, pero según explico Portillo, el resto serán expuestas sucesivamente en el mismo sitio cultural para que el público las pueda conocer todas.

"Ahora se tiene la oportunidad de dar paso a labores de conservación y a la divulgación de este patrimonio, ya que es un derecho de todos los hondureños en general conocerlo", acotó el gerente del IHAH.

Añadió que la recuperación de las piezas "ha significado muchos años de esfuerzo, recursos humanos y materiales".

Portillo destacó la importancia del trabajo conjunto del IHAH, la Policía Nacional y la Fiscalía Especial de Etnias y Patrimonio Cultural para la recuperación de las 1.008 piezas, por cuyo saqueo fueron enjuiciadas unas 18 personas en los últimos diez años.

Concluidos los procesos judiciales contra los acusados del saqueo al patrimonio cultural, la Fiscalía procedió hoy al traslado oficial de las piezas al Estado de Honduras, representado por el IHAH.

El jefe de la Unidad de Registro y Control del IHAH, Omar Talavera, señaló a Efe que las piezas arqueológicas rescatadas corresponden a los períodos prehispánico, entre los años 600 y 900 de la era cristiana; colonial y republicano.

Añadió que, por desconocimiento de los sitios de donde fueron saqueados los bienes arqueológicos y religiosos, y la falta de registros, no se puede determinar por ahora a qué cultura e iglesias pertenecen.

Sin embargo, en lo que respecta a los bienes arqueológicos, serán los arqueólogos del IHAH quienes determinarán a qué culturas pertenecen.

Entre las objetos mostrados hoy figuran ollas globulares, cuencos polícromos, figurillas zoomorfas, antropomorfas, vasijas y cuentas malacates.

Se suman piezas relacionadas con el culto religioso como una corona decorada con motivos vegetales, dos junquillos o corona de espinas, imágenes de San Antonio con un niño en brazos y de San Martín de Porres, y un Cristo esculpido en madera con pelo y barba labrados y ojos de vidrio, adornado con un resplandor con decoración vegetal y pedrería, entre otras.

Talavera dijo que los objetos sustraídos proceden del sur, oriente, centro, norte y occidente de Honduras.

Además, entre las 1.008 piezas figuran unas 200 que fueron recuperadas en Ohio, Estados Unidos, que pudieron haber sido sacadas del país o vendidas por un hombre de apellido Monterroso, de quien Talavera no precisó más detalles.

Talavera también indicó que Honduras sigue esperando la recuperación de un pequeño pectoral de jade, de la civilización maya, que fue extraviado hacia 1999 del Colegio San Ildefonso, en la Ciudad de México, al que había sido prestado para una exposición.

En el año 2000, las autoridades mexicanas entregaron el valor de 100.000 dólares en concepto de seguro por la estatuilla, que Honduras espera recuperar como parte de su patrimonio cultural, dijo Talavera.

Talavera consideró además que el tráfico del patrimonio cultural es el tercer flagelo que afecta a la humanidad, solo superado por el tráfico de armas y el de drogas.