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"Itinérance" recoge desde este viernes las creaciones de quince artistas de siete nacionalidades, residentes de la Academia de Francia en Madrid, que han puesto su mirada sobre distintas realidades de España.

Pintura, dibujo, vídeo, fotografía o arquitectura dan formato a los trabajos de, entre otros, la mexicana Liza Ambrossio, que crea inquietantes y poderosas esculturas y pinturas como "proceso de psicoanálisis social" y que estará presente en la próxima edición de la feria de arte contemporáneo de Madrid ARCO.

También está la francesa Emma Dusong, que retrata el pueblo de Chóvar (provincia de Castellón, este de España), del que provenía su bisabuela, a través de instalaciones móviles, vídeos, grabados, objetos y performances.

Los seleccionados llevan casi un año residiendo y trabajando en las instalaciones de la institución francesa en España, en talleres individuales con habitaciones aledañas. El Estado francés pretende favorecer el intercambio artístico y la creación de artistas en el extranjero con iniciativas anuales como esta.

Entre los residentes, están también las españolas Laía Argüelles, que presenta un proyecto de fotografía, y Silvia Lerín, cuyo trabajo comprende pintura e instalaciones.

La Casa de Velázquez, una institución francesa fundada en 1920 con el objetivo de fomentar la cooperación y los intercambios artísticos tanto con España como con otros países, otorga estas subvenciones a artistas con el único requisito de que sepan hablar francés, pues es en este idioma en el que deben presentar sus solicitudes, y les acoge y acompaña en su labor creadora relacionada con la península Ibérica.

Además, su proyecto debe ser elegido entre varios cientos que se presentan cada año.

En 2021, tal y como se ve en la muestra, la arquitecta italo-brasileña Alessandra Monarcha se ha interesado en fotografiar los elementos arquitectónicos y sobre el paisaje del trasvase de los ríos Tajo y Segura y su impacto paisajístico mientras atraviesa la península.

Al tiempo, la cineasta francesa Callisto Mc Nulty se ha acercado a documentar los aledaños de la última leprosería de Europa, el sanatorio de Fontilles, entre Valencia y Alicante (este español), un lugar aislado y separado por un muro.

"Me interesaba mostrar las fronteras entre interior y exterior o entre sanos y enfermos, que también se han visto en la pandemia", ha reflexionado Mc Nulty en la presentación de la exposición, que estará abierta al público entre el 18 de junio y el 18 de julio, cuando viajará a París y después a Nantes (oeste de Francia), motivo de su nombre, "Itinerancia".

Por su parte, la francesa Bianca Argimon trabaja en un documental sobre la torera Cristina Sánchez y su enseñanza a la también torera Raquel Martín. "Es la primera vez que una mujer entrena a una mujer" en un mundo muy tocado por el machismo, explica.

Otros artistas se decantan por la pintura, como el chino Xie Lei, que explora los límites entre figuración y abstracción para crear obras evocadoras, o la francesa Clara Marciano, que aborda en grandes dibujos temas como las catástrofes relacionadas con el cambio climático y que ha introducido en una de sus obras elementos madrileños como la antigua iglesia de las Escuelas Pías.

Por su parte, el francés Rudy Ayoun se ha inspirado en la propia Casa de Velázquez y en la vida en una comunidad de artistas.

También ha producido un conjunto de pinturas sobre lienzo el francés Guillaume Durrieu, mientras que el ingeniero de la misma nacionalidad Julian Deprez ha creado robots para dibujar grabados inspirados en la periferia urbana de Madrid.

La memoria colectiva en la frontera ibérica explorada a través de una película del autor-director español Iván Castiñeras, el imaginario español sobre Marruecos analizado por el franco-alemán Adrian Schindler y las técnicas de escritura musical del franco-brasileño Francisco Ferro también forman parte de los trabajos que se exponen en la Casa de Velázquez.