EFENueva York

Jason Moran, considerado uno de los músicos más innovadores del panorama del jazz en EE.UU., ha creado una oda al género con un conjunto de obras de arte con las que celebra y preserva sus particularidades en una exhibición que presentó este martes el Museo Whitney de Nueva York.

Escenarios que recrean algunos de los locales de jazz más emblemáticos de la Gran Manzana, diseños en papel y carbón que plasman la improvisación que caracteriza esta música, piezas audiovisuales o esculturas hechas con partituras de piano pueden verse en la muestra, que abrirá sus puertas el próximo viernes.

"El show cuestiona las fronteras entre las distintas disciplinas artísticas y cómo se presentan", explicó en la presentación de la exposición su comisaria, Adrienne Edwards, que destacó asimismo que en ocasiones es una muestra individual y en otras de grupo.

Y es que la amplia exhibición de Moran, pianista y compositor, cuenta además con la colaboración de distintos artistas estadounidenses, tanto establecidos como principiantes, entre los que destacan Kara Walker, Stan Douglas, Joan Jonas o Lizzie Fitch.

Entre los elementos que mayor atención han recibido por parte de Moran, de 44 años, se encuentran las recreaciones de algunos de los locales de jazz más emblemáticos de Nueva York, como el "Savoy Ballroom", sinónimo de la era del "swing", el "Three Deuces", incubadora del movimiento "bebop", o el "Slug's Saloon", donde tocaban en los años 60 y 70 los líderes de la vanguardia.

Moran, nacido en Texas, afirmó que su intención de recrear estos espacios responde a la frecuencia con la que se destruyen en Nueva York lugares emblemáticos que deberían conservarse, y para crear monumentos a una historia que ha quedado perdida.

"Me encanta tocar música del pasado, pero considerando el deseo de EE.UU. de demoler lugares relevantes para la cultura, ¿por qué no fabricar esos espacios también?", afirmó en la presentación de la muestra el artista, que aseguró que la arquitectura sigue formando parte de la música.

Repletos con antiguos pianos, contrabajos, viejos taburetes y grandes espejos, los decorados no solo deleitarán la vista de los visitantes, sino que servirán también como escenarios de una serie de conciertos que tendrán lugar durante once fines de semana.

El primero de ellos, un pequeño concierto en el que Moran se unirá al legendario saxofonista Archie Shepp, de 82 años, el próximo 27 de septiembre, y le seguirán durante tres meses Joanne Brackeen, Oliver Lake, Cecil McBee, Onyx Collective, Tiger Trio o Jamire Williams.

Además de su música, Moran, director artístico de jazz en el prestigioso Kennedy Center de Washington, muestra al público su capacidad de plasmar su pasión por el jazz en esculturas y obras en papel.

El músico utiliza largas porciones de papel a las que aplica carboncillo o pigmentos en polvo y que coloca encima de las teclas de un piano, sobre las que luego toca una pieza musical en un proceso que desemboca en un castigado y arrugado lienzo que refleja la energía con la que Moran interpreta sus canciones.

También utiliza el artista, que ha publicado 15 álbumes y ahora posee su propio sello discográfico, Yes Records, piezas con un profundo valor sentimental, como el horno que solía utilizar su abuela, en combinación con antiguas partituras.

La pintora estadounidense Kara Walker tiene un papel destacado en la exhibición con su "Katastwof Karavan", un órgano de vapor que presentará en un vagón de circo antiguo, mientras que el propio Moran dará un concierto con su banda "The Bandwagon" en el que celebrará el 20 aniversario de la creación del grupo.