EFEVenecia (Italia)

"La mafia no es lo que era" es el título de la película que cierra hoy la competición de la Mostra, una visión dual e irónica del impacto de Cosa Nostra en Sicilia que quedó empañada por la anulación de la rueda de prensa de presentación.

La proyección del documental "La mafia non è più quella di una volta", con el que el director Franco Maresco opta al León de Oro, clausura este viernes la Sección Oficial del festival, junto a "Waiting for the barbarians", del director colombiano Ciro Guerra.

Tras la proyección del documental, la Mostra anunció repentinamente que su rueda de prensa había quedado anulada y fuentes del certamen contactadas por Efe rehusaron dar detalles, a pesar de que no se recuerda un caso similar con una película de Sección Oficial.

No obstante explicaron que Maresco ya dio plantón a la Mostra en 2014 con su última película "Belluscone. Una storia siciliana", aunque entonces competía en Horizontes, la segunda sección en importancia del certamen y dedicada a las nuevas vanguardias expresivas.

"La mafia non è più quella di una volta" retrata el impacto de Cosa Nostra en la Sicilia y el Palermo actuales a través de dos figuras contradictorias, la primera la gran fotógrafa Letizia Battaglia, que durante años capturó con su cámara las masacres mafiosas.

Y por otro lado lo hace a través de Ciccio Mira, organizador de fiestas de baile en recuerdo a las víctimas del crimen organizado, aprovechándose de estos sucesos a pesar de sentir una cierta nostalgia de la Cosa Nostra del pasado. De ahí el título de la obra.

El documental muestra la sociedad siciliana desde un punto de vista irónico, grotesco, casi tragicómico, pues sus habitantes siguen rehusando hablar de mafia, sumidos en la "omertá", la ley del silencio.

Esto a pesar de que el rodaje se produjo en 2017, en plenas conmemoraciones por el 25 aniversario del asesinato de los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, iconos de la lucha contra la mafia.

El director de la Mostra, Alberto Barbera, definió la película como "un nuevo capítulo de una investigación personal y antropológica del autor (Maresco) sobre Sicilia".

Según Barbera, con esta cinta Maresco demuestra su "cinismo, su capacidad de provocar, su desesperación y su visión desencantada y extrema, incluso quizá más pesimista de lo habitual".