EFELa Paz

Trajes con fibras de llama o de corteza de árbol, para invocar espíritus o vestir a "guerreros solares", forman parte de una exposición que invita a recorrer las regiones de Bolivia para conocer la diversidad de colores, diseños y materiales que emplean los pueblos indígenas del país en su vestimenta.

Desde faldas largas que utilizan las mujeres en el altiplano boliviano conocidas como "urkhus", hasta túnicas hechas de fibras de un árbol que usan distintos pueblos indígenas en el oriente del país, se exponen en el Museo de Etnografía y Folklore (Musef) en La Paz por un año.

La muestra se denomina "Vistiendo Memorias" y expone alrededor de ochenta indumentarias de distintas épocas y pueblos indígenas, para comprender la importancia de la ropa y la identidad.

El jefe de investigación del Musef, Juan Villanueva, explicó a Efe que el objetivo de la exposición es conocer "cómo la vestimenta se articula con el cuerpo y el espacio para expresar identidad".

Es así que se muestran trajes que son utilizados todos los días y otros que se usan en acontecimientos especiales como una festividad o un acto fúnebre.

Por ejemplo en la localidad de Cacachaca, en el departamento andino de Oruro, los indígenas realizan una danza ritual llamada "Jira Mayku" que se baila en la época de Carnaval para "invocar a los espíritus de los muertos" para que traigan consigo la lluvia que ayude a la agricultura, contó Villanueva.

Los hombres utilizan una especie de pantalones anchos hechos de piel de chivo u otro animal, unas chaquetas ricas en bordados y unos gorros llenos de cintas de colores que tapan la cara.

También en la región amazónica del Beni danzan los "macheteros" o "guerreros solares" que visten el "yususe", un tocado de plumas en forma de rayos de sol, una larga túnica blanca, unos cascabeles en los pies y un machete en la mano.

En la exposición se muestra una diversidad de ponchos o "unkus", que caracterizan a distintos pueblos del altiplano no solo por el uso de materiales que emplean distintas fibras de camélidos, sino también por los colores y diseños utilizados.

Las tonalidades de los "unkus" varían, aunque la mayoría son cafés, negros o rojos, y cuentan con unos bordados que muestran animales de la región u otros diseños que caracterizan a cada población, que únicamente utilizan los hombres.

De la misma forma, las mujeres usan unas faldas largas gruesas hechas de fibra de llama, vicuña o alpaca, que en algunas regiones cuentan con bordados que distinguen a la población que pertenece.

"En la época colonial los indígenas no podían utilizar ropa que no perteneciera a su nación (...), las sanciones llegaban, inclusive, a la muerte, eran ejecutadas las personas que utilizaban otro tipo de indumentaria porque eso marca su nivel identitario", señaló a Efe Milton Eyzaguirre, investigador del Musef.

Algunas de las vestimentas de mujeres que están en exposición pertenecen a las comunidades de Charazani y Pacajes, en el departamento de La Paz, o de Chayanta en Potosí, entre otras.

Otro espacio de la exposición muestra la vestimenta que se utiliza en los valles bolivianos, que combinan prendas de origen indígena y europeo.

Por ejemplo en la localidad de Raqaypampa, en el departamento central de Cochabamba, las mujeres visten una pollera, una falda plisada, y una blusa, mientras que los hombres llevan una especie de chaleco y un pantalón oscuro que abunda en complejos bordados llenos de colores.

También está en exposición la vestimenta de los pueblos indígenas que habitan la zona oriental y amazónica del país, en la que predomina el uso de fibras vegetales, plumas y pieles de animales.

Es el caso de los ayoreos del departamento oriental de Santa Cruz, que usan un taparrabos hecho de plumas y fibras vegetales y un tocado para la cabeza confeccionado de alguna piel de animal.

Las mujeres guaraníes usan el "tipoy", una especie de vestido largo que tiene aberturas a los lados que en ocasiones especiales agregan brazaletes.

Algunos hombres indígenas de la región oriental del país visten túnicas hechas a base de la corteza de un árbol llamado bibosi, que utilizan cuando las temperaturas son bajas o llueve.

De la misma forma está en exposición una "braga" utilizada presumiblemente en el período prehispánico incaico, que se conoce como "wara" y que era de uso masculino.

La imposición de esta prenda era parte de un rito de paso para los jóvenes.

"Se imponía las bragas negras a quienes lograban cazar animales con las manos y blancas para los que cazaban animales pequeños, en un ritual que duraba por lo menos tres semanas", contó Eyzaguirre.

Cada prenda en exposición es exquisita en la diversidad de bordados que se muestra, que son un símbolo importante para los pueblos indígenas.

Yolanda Salazar