EFEAlmendralejo (Badajoz)

EL rejoneador Leonardo Hernández, y los diestros Tomás Angulo y David de Miranda salieron hoy a hombros en la localidad pacense de Almendralejo tras repartirse un total de siete orejas.

El hermoso coso de La Piedad de Almendralejo (Badajoz), que tiene 176 años de historia, se ha cubierto aproximadamente en un tercio de su aforo, en una tarde muy calurosa que no invitaba a sentarse en los tendidos.

Los tres toreros han salido a hombros en el que ha sido un festejo que ha tenido de todo y también contenido. Por el lado ganadero, Leonardo Hernández tuvo que lidiar un lote santacolomeño de Pablo Mayoral, en el que ha habido un primero que, sin ser un dechado de virtudes, acudía a los cites y un cuarto manso de libro y muy deslucido.

Prodigó el rejoneador los quiebros en los medios ante el toro que abrió el festejo en un tercio de banderillas de cierto lucimiento, culminado con un rejón de muerte fulminante; y tiró de veteranía ante el cuarto.

En la lidia a pie, correctamente presentados los toros de Carlos Charro, han tenido nobleza pero han sido justos de raza y fuerzas, y con ellos lucieron Tomás Angulo y David de Miranda.

El torero de Llerena hace un toreo de corte clásico y muy buen concepto, asentado y ajustado, corriendo muy bien la mano, toreando despacito.

Angulo lució en los remates con el capote -media y revolera en el quite- a un animal, el segundo de la tarde, que no se dejaba y al que ha cuajado una faena que inició con muletazos de rodilla genuflexa, muy a propósito, y logró series en redondo de acusada limpieza y expresión, hasta que el burel se vino muy a menos.

Lució Angulo con el capote ante el quinto a la verónica, con soltura de muñecas. Faena esa de mucho eco en los tendidos aunque a media altura, pues lo justo de fuerzas del animal no le permitió bajarle la mano. Muy bien con la espada, paseó dos orejas, que con la cortada al toro anterior le ha convertido en el triunfador absoluto de la tarde.

Muy entregado y valiente ha estado toda la tarde David de Miranda. Lo mejor lo hizo ante el buen tercero, un burraco de bonitas hechuras. Delantales salerosos de salida y bonita la larga de remate. Faena esa de muletazos limpios, ajustado el torero en los embroques y bien compuesta. Arrimón final, voltereta sin consecuencias y oreja con fuerte petición de la segunda.

Brutote de salida el sexto, tuvo nobleza pero muy pocas fuerzas. Porfió con él y la faena también tuvo que ser a media altura, pero en ella primó el buen gusto.

FICHA DEL FESTEJO.- Dos toros para rejones de Pablo Mayoral y cuatro par la lidia de a pie de Carlos Charro, de correcta presentación. Reservón el primero; noble pero rajado el segundo; noble y de buen son el tercero; manso declarado y muy deslucido el cuarto; pronto a menos el quinto; flojo y sin humillar el sexto.

El rejoneador Leonardo Hernández: rejón (Dos orejas); rejón (ovación).

Tomás Angulo, de blanco y oro con los cabos negros: pinchazo y estocada (oreja); estocada (dos orejas).

David de Miranda, de azul marino y oro: estocada (oreja tras aviso); casi entera que escupe y estocada caída (oreja).

En cuadrillas, saludó Fernando Pereira tras parear al tercero, y Miguelín Murillo hizo lo propio en el quinto.

La plaza registró un tercio de entrada.