EFEBolonia (Italia)

La ucraniana Oksana Lyniv ya ha roto, a sus 44 años, numerosos techos de cristal y ahora acaba de convertirse en la primera mujer en dirigir un teatro lírico en Italia, el Comunale de Bolonia (centro), donde asegura, en una entrevista con EFE, que continuará trabajando para romper los estereotipos y cambiar la mentalidad en el mundo de la música clásica.

La directora de orquesta recibe a EFE en el escenario del auditorio Manzoni de Bolonia, después de dos horas y media de extenuantes pruebas con la que será su orquesta en los próximos tres años.

Sobre el podio, imparte sus indicaciones en inglés, mezclando palabras del italiano que está aún aprendiendo, con una determinación y un estilo propios que la han colocado entre los mejores directores y directoras de orquestas del mundo.

Cuando se baja de la tarima, comenta, casi con timidez, su "gran sorpresa" al saber que había sido elegida directora del Comunale de Bolonia y que se convertía así en la primera mujer en Italia que ocupa este cargo.

"Estoy muy feliz porque tengo una fantástica conexión con esta orquesta y con estos músicos, que es lo más importante para mi. Nunca hubiera aceptado este cargo si no sintiese esta unión con la orquesta y no hubiera obtenido esta respuesta por parte de ellos", explica tras el éxito en su debut el pasado enero -diez minutos de aplausos- con el poema sinfónico Muerte y Transfiguración de Richard Strauss y el primer acto de la Walkiria de Richard Wagner.

Ante el revuelo mundial que ha causado su nombramiento en un teatro que dirigieron el gran Arturo Toscanini, Riccardo Chailly o Daniele Gatti, Lyniv ríe y comenta: "Sí lo sé, pero no puedo cambiar el ser mujer".

"He estudiado mucho para realizar esta profesión, para seguir profundizando, ampliando mi repertorio, estudiando y colaborando con varias orquestas, en varios países y para traer ideas nuevas y energía nueva a la música. Este es mi objetivo y nunca he pensado en que soy una mujer. También aquí, en Bolonia, solo vengo a trabajar duro", asevera.

Nacida en Brody (Ucrania) de padres músicos dirigió su primera orquesta a los 16 años y desde entonces ha ido rompiendo los tabúes de un mundo donde sólo 3 de cada 100 directores son mujeres. En julio fue la primera, después de 176 hombres en 145 años, en dirigir el Festival de Bayreuth, en el templo wagneriano.

Y para ella no ha sido fácil. "Ahora las cosas han cambiando completamente y, por ejemplo, todas mis asistentes son jóvenes directoras de orquesta. Ahora tienes posibilidades de tener éxito en tu carrera de directora si eres mujer. En mis tiempos, cuando estaba estudiando, no era tan fácil porque que te decían: ya, pero eres mujer, quizá su profesión no es ésta, quizá no tienes tanto talento..."

"Las mujeres tenían que ser dos veces mejores que los hombres para tener las mismas oportunidades . Para cualquier oportunidad tenías que luchar mucho más, pero ahora es mucho más fácil y estoy muy contenta de que así sea", afirma con orgullo.

Desde la dirección del Comunale de Bolonia quiere ser "un ejemplo positivo para cualquier joven música o para cualquier directora profesional".

"Quiero romper los estereotipos, romper con el modo de pensar de que hay diferencias entre hombres y mujeres, pero más allá de mi género quiero hacer proyectos interesantes porque no puedo imaginar mi vida sin música", señala, mientras subraya que apoyará a todas las jóvenes directoras y que contará con asistentes mujeres en todos sus proyectos "para darles oportunidades".

A Bolonia también trae un fuerte compromiso con los jóvenes, ya que hace seis años fundó la Orquesta juvenil de Ucrania, que forma a músicos de entre 14 y 22 años procedentes de todo el país: ahora cuenta con orgullo que en cada país al que va a dirigir encuentra a uno de estos jóvenes músicos en las orquestas o estudiando.

A su llegada al Comunale, ha iniciado un proyecto para acercar a los jóvenes a la música clásica, "gracias a las nuevas tecnologías" con grabaciones de los conciertos con el revolucionario sistema Dolby Atmos que ya se usa en la música popular, pero que ahora será aplicado a la lírica.

"Se obtendrá un sonido como el de las películas de Hollywood y los jóvenes podrán escucharlo en las plataformas de distribución de música y disfrutar de ello", explica entusiasmada.

A los jóvenes que emprenderán el camino del director de orquesta les advierte que "es muy duro" porque, dice bromeando, "ya desde el principio tienes que ser como un chef" y "decir cómo funciona todo".

Cristina Cabreja