EFEMéxico

El cantautor mexicano Juan Manuel Torrreblanca pasó el inicio de su confinamiento haciendo un testigo musical de lo que día a día vivió en el encierro y, lo que nació como una sanación personal, se convirtió en un disco y este a su vez en un proyecto que pretende albergar 40 canciones.

Al ser una víctima más del insomnio durante los tiempos de pandemia, Juan Manuel no encontraba la forma de ocupar su tiempo y cansado de dar vueltas en su cama como si se "estuviera guisando en un sartén", encontró la solución a sus problemas, una vez más, en la música.

"Daban las cuatro o cinco de la mañana y no me podía dormir y se me ocurrió agarrar el instrumento que tuviera a mano para tratar de meditar tocando y de alguna forma lo que más fluye en mí es componer, es donde el tiempo se me va", aseguró el cantante en entrevista con Efe.

Así comenzaron sus noches de composición con una canción diaria, un ejercicio creativo que no le había sucedido antes y que poco a poco se fue constituyendo en un ritual que además lo conectaba con otras personas.

"Encontré un ritual que me gustó porque también me servía para paliar esta separación de la gente. Hacía una rola todas las noches y se la mandaba a varias amistades y al día siguiente platicaba con muchos de ellos. Después salió la idea de que valdría la pena compartirlas con más personas", apuntó.

Con esas ganas de mostrar sus canciones de forma más profesional, Juan Manuel invitó al productor y compositor Pere George, quien se fue a vivir a casa del cantante para empezar a dar forma al proyecto "Una cuarentena de canciones".

Tal y como el nombre lo indica, son 40 las canciones que el músico pretende mostrar al mundo en cuatro entregas de 10 temas cada uno.

Hasta ahora el primer disco ya está terminado y el diseño corrió a cargo del ilustrador tapatío Enrique Larios, pero antes de salir en su totalidad se escucharán unos cuantos sencillos más.

"Casi todas ya están compuestas pero sigo componiendo, ya no con ese frenesí porque también hubo un momento en el que sentí que se volvió una presión y decía ¿si ya no compongo hoy qué va a pasar?", razonó.

UNA NUEVA ETAPA ADULTA

En el 2019 Torreblanca regresó a la escena musical esta vez sin compañía de su banda y con una carrera como solista por explorar. Su sueño siempre fue ser parte de una banda como Fleetwood Mac pero según comentó la vida lo ha obligado un poco a seguir su camino en solitario.

En ese año su vuelta a los escenarios estuvo enmarcada por el lanzamiento de "Maricón", una canción que se convirtió en un emblema para la comunidad LGBT y que anunciaba contenido más social y de lucha en su música.

Esta vez, "Una cuarentena de canciones" no cuenta con una canción que pueda tener una carga social tan tangible y evidente como lo anterior, pero aseguró que el retratar los momentos de la pandemia trajo invariablemente consigo una crítica a las desigualdades del país.

"Fue un registrar las enormes diferencias, la pandemia ha traído como resultado el darnos cuenta de la desigualdad que siempre ha estado ahí dolorosamente, no creo que las rolas sean activismo, pero sí un registro", enfatizó.

Entre otras cosas, Juan Manuel vive una contradicción: por un lado explicó que ha entrando a lo que él considera una etapa de adultez sin vuelta atrás en donde la efusividad de la juventud no es la misma, mientras que a la par está creando uno de los proyectos más ambiciosos de su carrera.

"Siento que la manera en la que lo puedo ver ahora es de aventarme a intentarlo, considerar que es una posibilidad que no lo termine pero tratar de sí hacerlo. Ya no soy el mismo que empezó con la música, creo que estoy entrando en la etapa más adulta que nunca", comentó.

Por ahora el compositor espera mostrar el primer tomo de los cuatro en noviembre de este año del disco del que ya se conocen temas como "Danza rosa", "Cómo no acordarme" y "La vida online", en los que explora la cumbia, la música house y la balada.