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En su nueva novela "Falsa Guerra", Carlos Manuel Álvarez, Premio Don Quijote de Periodismo 2021, aborda el exilio de los cubanos de las últimas tres décadas, gente como él, que "no trae ni siquiera la noción de que se ha exiliado", según dice en una entrevista con Efe.

El escritor explica que se trata de un exilio donde se desdibujan las fronteras de las naciones y el cubano no es tratado en otros países y ciudades con la singularidad de provenir del "último reducto del socialismo" en un mundo neoliberal.

"Diluyen su condición de exiliado", subraya.

Es un cubano que además está "exiliado de antemano" porque ha entendido por generaciones anteriores que la única opción de vida, de prosperidad, pasa por irse del lugar al que pertenece, entonces "no hay un trauma inmediato, a menos de manera consciente".

A sus 32 años, este cubano de Matanzas dice que su experiencia vital de la cultura, la historia y la política de Cuba se "articula" en esa noción del exilio, al igual que lo hace su novela, que saldrá al mercado latinoamericano en un mes tras hacerlo en España el sábado pasado.

Álvarez agradece los reconocimientos a su vida profesional, pero dice que "un cuento siempre es dos, es una historia oculta, que tiene otros matices, que no es tan armoniosa como se ve desde afuera, y justamente eso es lo que quiero escribir".

El laureado autor dice que el contexto cubano "totalitario, cerrado, de opresión política" entrelaza todas sus actividades como autor, periodista y activista contra el régimen castrista.

"Esas tres categorías se separan de manera nominal, pero en la práctica uno aprende que están entrelazadas, y que uno no sabe dónde comienza la una y termina la otra", manifiesta al señalar que considera "saludable" esa convivencia.

El escritor, uno de los fundadores de la revista literaria cubana El Estornudo, explica que su activismo es "bastante elemental, de cualquier sujeto cívico", y que se basa en "intentar ejercer" lo que cree que son sus derechos y los de los demás.

"Esas experiencias tributan, lo quiera o no, a mi labor periodística, y a mi labor como escritor", precisa.

Al igual que los personajes de "Falsa Guerra", publicada por la editorial mexicana Sexto Piso, Álvarez salió de Cuba y ha vivido en varios países.

El autor residió en México cerca de tres años a partir de 2015, y ha repartido sus últimos años entre Miami, Nueva York y Europa.

Álvarez dice que agradece la "visión poliédrica" que le otorga haber vivido en Cuba y ahora fuera de la isla y además "estar saliendo y entrando" de su país.

LA "INSIGNIFICANTE" SALIDA DE CASTRO

En noviembre pasado, el escritor volvió a La Habana para acompañar las protestas del Movimiento San Isidro (MSI), una de las principales organizaciones opositoras creada por disidentes del ámbito del arte y la cultura.

"Me gustaría creer que estamos más cerca", dijo sobre la meta de estos jóvenes de liberar a Cuba.

El también columnista habitual en medios internacionales como The Washington Post, The New York Times o El País, explicó que hace seis meses no hubiera pensado lo mismo.

"Hay un impulso que de algún modo trasciende el cálculo inmediato, no sabemos a la larga si va a tener un efecto inmediato, o no, pero aun así tenemos el deber y la exigencia de actuar", indica.

Dice que se trata de una "cultura cívica incipiente", pero que pone en jaque al poder político del castrismo y que ha generado entusiasmo entre la oposición en la isla y fuera de ella.

Álvarez señala además que era bastante previsible la salida de Raúl Castro como líder del Partido Comunista de Cuba (PCC), anunciada este lunes durante el VIII Congreso de esa formación política, la única legal en Cuba, y no cree que tenga alguna repercusión inmediata en la vida de los cubanos.

"A mí no me produce ningún tipo de asombro y creo que a nadie en general", expresa al detallar que la ideología del castrismo no se circunscribe al apellido Castro, sino que ronda la figura de Fidel Castro "que es alguien que lleva muerto cinco años" y que sobrevivirá "a cada unos de los secuaces que la implementaron".

"Ninguna importancia, eso habla de su insignificancia", reitera Álvarez, reconocido en 2017 por el Hay Festival Cartagena como uno de los 39 escritores menores de 40 años más relevantes de Latinoamérica.

Álvarez además se dice partidario de la política de deshielo con Cuba del expresidente de EEUU Barack Obama (2009-2017), pero con algunos ajustes, como apostar a la sociedad civil como motor de cambio políticos, y no de forma indirecta a través de la empresa privada como lo hizo el demócrata.

"Los disidentes políticos son actores que no se deben desconocer", expresa.

LA "AMÉRICA PROFUNDA" EN UN CAMIÓN

Álvarez, que por ahora se niega a echar raíces en alguna ciudad, dice que si lo tuviera que hacer sería en Ciudad de México, pero por ahora está de paso en Miami (EE.UU.), país donde vive su padre, y que está incluido en sus próximos planes.

El autor de la novela "Los caídos" (2018) dice que la semana que viene emprenderá uno de los viajes por Estados Unidos acompañando a su padre Manuel, que es conductor de un camión de mercancía para su próximo proyecto de "no ficción".

El plan es "viajar con él, contar la América profunda de los inmigrantes, de los trabajadores, de los obreros" y ver si merece un libro, cuenta Álvarez, quien también es autor del volumen de crónicas "La tribu: Retratos de Cuba" (2017).

Ivonne Malaver