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El Museo Nacional de Perú (Muna), el más grande del país, abrió este sábado sus puertas con la misión de conservar y exhibir el legado arqueológico de las civilizaciones prehispánicas, reflexionar sobre sus 200 años de independencia y difundir las expresiones artísticas y culturales de toda la nación.

La apertura se realizó con motivo del bicentenario de la independencia de Perú, que se celebra este 28 de julio, a falta de que se llene de los miles de objetos culturales que compondrán la exposición permanente, cuya inauguración está prevista para 2024.

El museo, cuya construcción rondó los 500 millones de soles (unos 125 millones de dólares) se encuentra en el sur de Lima, frente al santuario de Pachacámac, donde están los vestigios arqueológicos del principal oráculo de la costa central del Antiguo Perú.

De momento, los visitantes que lleguen desde el 27 de julio al imponente edificio podrán visitar varias exposiciones temporales y una feria temporal de artesanías.

UN "COFRE" DE RELIQUIAS

El recinto tiene más de 60.000 metros construidos, distribuidos en cinco niveles, de ellos dos en el subsuelo y tres sobre el nivel de tierra.

"Podemos verlo como un cofre que guardará todos los tesoros de nuestra peruanidad", aseguró el presidente interino, Francisco Sagasti, quien, en uno de sus últimos actos oficiales antes de ceder la próxima semana el cargo a su sucesor, Pedro Castillo, asistió a este acto lleno de música folclórica, bailes típicos e historia.

"Este cofre se irá llenando progresivamente durante los próximos años, de tal forma que el 9 de diciembre de 2024, cuando celebremos el bicentenario de la batalla de Ayacucho, que se selló la independencia de toda Sudamérica, podremos inaugurarlo completamente", comentó Sagasti.

El mandatario deseó que el Museo Nacional sirva como un símbolo de unidad nacional al difundir todas las diversidades culturales del país y deseó que muchos puedan tomar consciencia de lo valioso que es el país en sus diferencias.

"Nos hemos empecinado en generar divisiones sin sentido que solo nos alejan, nos separan como nación y nos hacen perder la oportunidad de construir un país mucho más integrado que construya sobre su pasado, disfrute el presente y abra caminos hacia el futuro", apuntó Sagasti.

PARA MIRAR TAMBIÉN AL FUTURO

En ese sentido, el jefe de Estado también consideró que este museo no solo debe mirar y reflexionar sobre el pasado sino también al futuro y sus desafíos como el cambio climático.

Por su parte, el ministro de Cultura, Alejandro Neyra, recordó que el proyecto de un museo nacional era un anhelo que tenía prácticamente 200 años de antigüedad, los mismos que la vida independiente de Perú, desde que José de San Martín lo plantease por primera vez en 1822.

"Este museo salda una cuenta pendiente con nuestro país y cumple una promesa de la República. Este museo nacional es especial. Nos va a contar qué es la 'peruanidad', quiénes somos, por qué estamos aquí y hacia dónde vamos", apuntó Neyra.

"HERMANO MAYOR" DE LOS MUSEOS DE PERÚ

En principio, según lo indicado por el Gobierno, la apertura del Museo Nacional no supondrá la desmantelación de ninguno de los museos existentes, entre ellos el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia de Perú (MNAAH), que hasta ahora era el museo de referencia para repasar la historia nacional.

El Museo Nacional de Perú será el centro y la sede del sistema nacional de museos, a los que brindará asistencia técnica en los campos de gestión, preservación, investigación y educación.

Asimismo, resguardará piezas del patrimonio cultural tangible e intangible, entre ellas más de 30.000 bienes que hasta ahora estaban en la sede del Ministerio de Cultura y más de 6.000 piezas repatriadas desde otros países durante los últimos años.