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"El fin del amor: Amar y follar en el siglo XXI" es el nuevo ensayo de la filósofa y escritora argentina Tamara Tenenbaum, que se pregunta por modelos de relaciones más allá de la monogamia porque, asegura a EFE, se ha acabado la pareja como "la única forma de entender el amor".

En el libro, que llega a España tras su éxito en Argentina, Tenenbaum (Buenos Aires, 1989) afirma que es "el fin" de la época en la que "las mujeres tenían que pasarse la vida buscando una pareja y ese tenía que ser su objetivo".

Nacida en una comunidad judía ortodoxa de la capital argentina, la docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) se adentra, de manera antropológica, en el mundo de los afectos. Y lo hace como parte de una generación que celebra el final del amor romántico y que quiere repensar las relaciones desde la libertad.

En "El fin del amor" (Seix Barral), que ya lleva siete ediciones en su país natal, Tenenbaum analiza de qué manera esta concepción de la pareja como objetivo vital al que aspirar actúa contra las mujeres.

"Se trata de una configuración patriarcal muy clave que nos hace profundamente infelices y que conspira contra nosotras", sostiene Tenenbaum, también autora de "Nadie vive tan cerca de nadie" y del poemario "Reconocimiento de terreno".

Y culpa de dicha asimetría de género a "una sociedad que nos educa por un lado a las mujeres para pensar que la pareja es lo único que importa y a los varones para pensar que la pareja es una carga".

Frente a esto, la escritora se muestra positiva y asegura estar ante el renacimiento del amor y de nuevas alternativas relacionales.

"Estamos viviendo una explosión de mil millones de alternativas, de formas de ser feliz y de convivir, y yo creo que eso es el inicio del amor", afirma Tenenbaum.

Aun así, la filósofa alerta de que tras el fin del amor romántico también aparecen nuevos obstáculos y desafíos.

"Los ideales del consumo hoy han reemplazado los ideales morales de otra época. Hoy nadie piensa que es inmoral ser soltero, pero sí se puede llegar a pensarlo en términos de éxito y fracaso y lo consumimos de esa manera", explica.

Por ello, anima a "no pensar en la soltería como un estado de infelicidad" y alejarse de las dinámicas consumistas en las relaciones afectivas y sexuales.

CONSENTIMIENTO EXPLÍCITO

En el ensayo Tenenbaum dedica un capítulo a debatir el consentimiento explícito. "La idea de estar legalmente cubierto me parece una forma horrible de pensar los vínculos, no hay ninguna regla que pueda suplantar el consentimiento", explica.

"A veces hay síes que no son síes", añade y recuerda que a la empatía y la voluntad "no hay consentimiento explícito que pueda sustituirlas".

En este sentido propone sustituir la "cultura de la violación" por una "cultura del consentimiento basada en erotizar vínculos que no tienen que ver con la violencia".

NUEVOS DEBATES TRAS LA APROBACIÓN DEL ABORTO EN ARGENTINA

El pasado 30 de diciembre de 2020 el Senado de Argentina aprobó el proyecto que permite despenalizar y acceder libremente al aborto hasta la semana 14 de gestación.

Un hecho que, según ha manifestado la filósofa, "puede ser muy importante" y "abrir muchas puertas" en cuanto a la legalidad del derecho al aborto en América Latina. Pero que también supone un gran avance en términos de conciencia y subjetividad.

"Cuando yo era adolescente había mucho miedo, y pensar que ahora las adolescentes no van a tener ese miedo porque pueden saber a quién llamar y dónde acudir y que pueden hacerlo gratis, es un gran cambio", admite.

Además, este derecho conquistado habilita nuevos caminos desde los que debatir y hablar de las maternidades, añade.

Ejemplo de ello es una de las consignas que apareció en la marea verde argentina: "la maternidad será deseada o no será".

"Esto viene a decir que la maternidad ya no será una obligación de las mujeres ni biológica, ni moral, ni de ningún tipo, del mismo modo que no se estigmatice a las mujeres que no tienen hijos", explica durante la entrevista.

Tenenbaum recuerda que para hacer efectivos estos derechos y libertades, hay que "extenderlas" a todas las mujeres y a todas las clases sociales.

"Las mujeres de clase media gozamos de muchísima libertad, pero hay una amplísima cantidad de mujeres que se quedan al margen de muchos de los beneficios porque en un mundo capitalista ser pobre es una condena", concluye.

Laura de Grado Alonso