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El París de los años 30 de Brassaï desembarca en la Fundación Mapfre a través de más de doscientas piezas -entre fotografías, dibujos o material documental- para poner de relieve la importancia de este artista que enriqueció el potencial de la fotografía como forma de expresión artística.

La noche y la sociedad parisina, los grafitis, los placeres o los retratos de amigos y artistas de la época, como Picasso, Dalí o Henry Miller, son algunos de los pasajes de la vida profesional de este fotógrafo húngaro, nacido bajo el nombre de Gyulá Halázs, que se podrán ver en la muestra "Brassaï", en la Fundación Mapfre en Madrid desde el 31 de mayo al 2 de septiembre.

"Hace una década que no se hacía una exposición tan importante, y seguramente no se volverá a hacer otra igual", afirmó hoy el director de Cultura de la fundación, Jaime Jiménez Burillo, quien destacó que ha sido posible gracias a los préstamos de instituciones particulares europeas y americanas.

Entre ellas, las parisinas Estate Brassaï Succession y Centre Pompidou, o los museos de Arte Moderno y de Arte Metropolitano, de Nueva York.

Una retrospectiva que propone al visitante un recorrido por los pasos que este artista dio en la ciudad que lo convirtió en una de las piedras angulares del nacimiento y evolución de una nueva práctica fotográfica que se convirtió en un medio creativo.

"Si algo le caracteriza es el retrato del París nocturno, que es una manera de entroncar con la pintura y literatura del siglo XIX de Toulouse-Lautrec y Vodelaire. Y nos lo transmite a través de una mirada muy culta y muy leída de esas novedades de las vanguardias", añadió Jiménez Burillo.

Comisariada por Peter Galassi, conservador jefe del Departamento de Fotografía del MoMA entre 1991 a 2011, la exposición se estructura en doce secciones temáticas que van desde los besos bajo la luz de la luna o en cafés a los pavimentos brillantes a la luz de una farola, o lo que él denominó "Placeres", donde se reúnen las imágenes protagonizadas por pequeños delincuentes, prostitutas o entretenimientos públicos.

Pero Brassaï (1899-1984) también fotografió la capital francesa de día, en imágenes presentes en la exposición de rincones de calles o plazas o detalles de la vida cotidiana en Montmartre o la plaza de la Concorde.

Muestra de su importancia y trabajo para revistas americanas como Haper's Bazar, según destacó Galassi, "Brassaï" incluye además una pequeña muestra de instantáneas realizadas en España: una perspectiva de la Sagrada Familia de Barcelona y un muro pintado en el barrio del Sacromonte de Granada.

"Desde muy pequeño pretendía llegar a ser un pintor de éxito en París, donde llega en 1924 (...) pero no llegó a pintar nada y trabajó como fotoperiodista, y eso le llevó a descubrir su amor por la fotografía, a la que despreciaba cuando era pintor", explicó el comisario.

En "Brassaï" -que tras su paso por Madrid viajará al Museo de Arte Moderno de San Francisco (del 17 de noviembre al 17 de febrero de 2019)- también hay una buena muestra del trabajo que realizó para la revisa "Minotaure", cabecera que le encargó en 1932 fotografiar a Picasso y sus estudios para ilustrar el primer número; un ejemplar que también se puede contemplar en la muestra.

Según recordaron durante la presentación de la muestra, Brassaï alcanzó reconocimiento en la década de los años 70, cuando la tendencia de explorar el potencial artístico de la fotografía fue reconocida después de que esta nueva ola conceptual naciera en los años 1920 y 1930.