EFENueva York

El pívot jamaiquino Deandre Ayton consiguió un doble-doble de 26 puntos y 21 rebotes -mejor marca profesional- y junto al base español Ricky Rubio, que también aportó otro doble-doble, encabezaron el ataque ganador de los Suns de Phoenix que se impusieron por 98-121 a los Kincks de Nueva York en su visita al Madison Square Garden.

Los Suns tuvieron un 51 (47-92) por ciento de acierto en los tiros de campo con cinco jugadores que acabaron el partido con números de dos dígitos, incluidos el escolta de origen hispano Devin Booker (29 puntos) y Rubio, que fue el líder indiscutible en la dirección del juego del equipo de Phoenix, al acabar con un doble-doble.

Rubio aportó 25 puntos y 13 asistencias en los 35 minutos que estuvo en la pista del Madison Square Garden.

El jugador de El Masnou anotó 10 de 18 tiros de campo, incluidos 3 de 5 triples y acertó 2-2 desde la línea de personal.

Rubio también estuvo a dos rebotes de conseguir un triple-doble, tras capturar ocho balones bajo los aros, con seis defensivos, además recuperó cuatro balones, perdió otros cuatro, puso un tapón y cometió cinco faltas personales.

Ayton, seleccionado con el número uno en el sorteo universitario del 2018, estuvo inspirado toda la noche en el juego ofensivo al anotar 11 de 15 tiros de campo, en lo que fue el undécimo partido que disputó esta temporada después de haber sido suspendido por 25 tras dar positivo al consumo de una sustancia prohibida por la liga.

El pívot estelar de los Suns volvió a la competición el pasado 17 de diciembre, pero sufrió un esguince en el tobillo que le mantuvo de nuevo apartado de la competición.

El ala-pívot Julius Randle se encargó de liderar de nuevo a los Knicks al conseguir 26 puntos, mientras que otro, el número cuatro del equipo de Nueva York, Marcus Morris Sr., que volvió a la alineación titular de los Knicks, tras perderse cinco partidos, con molestias en el cuello, llegó a los 17 tantos.

Por su parte el pívot Mitchell Robinson aportó 12 puntos, ocho rebotes, tres robos y dos asistencias, que lo dejaron como líder del juego interior de los Knicks y mejor reserva, pero ello no impidió la segunda derrota consecutiva de su equipo, y la séptima en los últimos ocho partidos disputados.