EFERío de Janeiro

El Comité Olímpico Brasileño (COB) anunció este viernes que tras recibir la autorización del Gobierno luso comenzará a enviar a Portugal el 17 de julio próximo a unos 200 atletas que aspiran a disputar los Juegos Olímpicos de Tokio para que puedan entrenarse en ese país europeo.

La llamada "Misión Europa" del COB dependía de una autorización del Gobierno de Portugal debido a que los viajeros procedentes de Brasil, el segundo país con más muertes (70.000) y contagios (1,8 millones) por coronavirus en el mundo, salvo en casos excepcionales como este, están impedidos de ingresar a la Unión Europea por las medidas preventivas impuestas por las autoridades comunitarias.

El plan para que los atletas brasileños con cupos ya garantizados a los Juegos Olímpicos o con posibilidades de clasificarse puedan entrenarse en Portugal, obedeció a que las medidas de distanciamiento social por la pandemia les impiden hacerlo en Brasil y comenzará el próximo viernes con los primeros embarques.

Los primeros en viajar serán 11 integrantes del equipo de boxeo, 12 del de gimnasia artística, 28 del de judo, 3 del de nado sincronizado y 15 del de natación, según el comunicado divulgado por el COB.

Los 200 atletas de 16 modalidades con viajes ya confirmados representan cerca del 80 % de la delegación de entre 250 y 300 deportistas que el COB prevé que puede clasificarse a Tokio 2021, aunque ese número puede aumentar según las peticiones de las diferentes federaciones.

"Tras una gran movilización y el compromiso de todos, le ofreceremos esa excelente oportunidad a los atletas brasileños, que tendrán excelentes condiciones de entrenamiento y toda la seguridad para retomar su preparación rumbo a Tokio", afirmó el presidente del COB, Paulo Wanderley, citado en el comunicado de al entidad.

AGRADECIMIENTO A PORTUGAL

El dirigente agradeció sobre todo al presidente del Comité Olímpico de Portugal, José Manuel Constantino, por las gestiones que hizo ante el Gobierno luso para hacer viable el viaje de los atletas brasileños a ese país.

"La legislación que publicó Portugal prevé condiciones especiales para (el ingreso al país de viajeros con) actividades de naturaleza profesional, lo que se aplica a la misión olímpica brasileña", dijo por su parte Constantino.

Para poner en marcha su operación, el COB se comprometió a cumplir rígidos protocolos de control contra la contaminación del COVID-19.

"Todos los integrantes de la delegación serán sometidos a pruebas de diagnóstico hasta 72 horas antes del embarque y solo podrán viajar los que tengan resultado negativo. Cuando desembarquen en Portugal el procedimiento será repetido y todos permanecerán 48 horas aislados, hasta la divulgación de los resultados", según el comunicado del COB.

Portugal fue escogido como el destino principal de la Misión Europa debido a su nivel avanzado de contención de la pandemia, a las buenas relaciones entre los comités olímpicos de ambos países y a que ya había sido elegido como la base de adaptación del equipo brasileño que disputará los Juegos Olímpicos de París 2024.

Los atletas brasileños se entrenarán en cuatro centros de alto rendimiento deportivo en Portugal: el Complejo Deportivo de Rio Maior, a 75 kilómetros de Lisboa y que recibirá a la mayor parte de la delegación; e instalaciones en Coimbra (judo), Cascais (vela) y Sangalhos (gimnasia artística e gimnasia rítmica).

El plan tendrá un costo de 13,7 millones de reales (unos 2,6 millones de dólares) y el COB costeará los pasajes, la estadía y la alimentación de todos los atletas en Portugal.

Las otras modalidades con atletas con viaje ya confirmado son atletismo (29 representantes), balonmano femenino (18), balonmano masculino (18), rugby femenino (16), wrestling (10), gimnasia rítmica (8), saltos ornamentales (7), taekwondo (6), triatlón (4), vela (4), maratón acuática (7) y tenis de mesa (4).

El objetivo del COB es que sus posibles medallistas olímpicos se rcuperen físicamente, pero también emocionalmente, para que puedan sentirse en igualdad de condiciones con sus principales competidores, ya que muchos europeos y estadounidenses han podido seguir sus entrenamientos o ya los retomaron tras un breve intervalo.

Los atletas brasileños, en cambio, redujeron drásticamente su carga de entrenamiento o la limitaron a prácticas dentro de casa.