EFELa Paz

El argentino Kevin Benavides, actual líder en motos del Dakar que se disputa en Perú, Bolivia y Argentina, aseguró hoy a Efe que se toma con mucha cautela su posición en el rally, porque los golpes que se ha llevado en este deporte le han enseñado a no cantar victoria antes de tiempo.

Durante el día de descanso que el Dakar tiene hoy en La Paz, Benavides aseguró que se siente fuerte para acometer la segunda parte de la carrera y atacar para convertirse en el primer argentino en ganar, en motos, el rally más duro del mundo.

Pregunta: ¿Esperaba ser líder del Dakar transcurridas ya seis etapas?

Respuesta: Esperaba llegar lo más adelante posible, y llegar primero es muy bueno, consecuencia de lo que se ha hecho en la semana. Es algo que al mismo tiempo dice mucho y poco: mucho porque el ritmo ha sido bueno y el trabajo se ha hecho bien, y poco porque todavía faltan ocho días. Es lindo obviamente estar ahí, pero el trabajo sigue de largo.

P: Prefiere guardar cautela en un momento tan importante.

R: Eso me lo ha enseñado mucho este deporte. Yo siempre he sido un piloto muy agresivo, y ya he tenido muchos golpes que me han hecho entender y ver las carreras un poco distintas, pero el Dakar te puede sorprender en cualquier momento.

P: ¿Cómo han tomado en su país que se haya puesto primero en el Dakar?

R: He visto algo en redes sociales. He disfrutado un poco del momento, pero no mucho tiempo para no perder la atención, porque la carrera sigue.

P: ¿Cuál ha sido la clave para que estos últimos días le haya ido tan bien?

R: Mantener la calma y saber en qué momento se podía apretar y en cuál ir más tranquilo. Era muy fácil cometer errores. La verdad es que quería salir rápido de Perú.

P: ¿Se nota más cómodo por los caminos de Bolivia en lugar de en el desierto de Perú?

R: Sí, es lo más habitual para mí. La arena también me gusta, pero las dunas eran muy peligrosas, porque muchas de ellas eran cortadas.

P: ¿Ha sido cansado el paso por Perú?

R: Han sido cinco días de dunas, pero físicamente me encuentro muy bien. En Bolivia también quedan etapas duras y largas de 500 kilómetros, y el físico va a ser igualmente bueno.

P: ¿Se está quitando este año la espina de no haber podido correr el Dakar el año pasado?

R: No, ya eso lo dejé pasar. Eso me enseñó mucho. Tomé toda esa experiencia y rescaté lo positivo dentro de lo malo que había pasado y se trabajó para que ojalá no vuelva a suceder.

P: ¿Hasta ahora qué ha sido lo más complicado para usted de este Dakar?

R: Hemos tenido de todo: dunas blandas, calor, altura, frío... también la navegación ha sido dura. En un momento tuve un problema con la bomba de la moto, y ahí perdí algo de tiempo, pero pude solucionarlo.

P: ¿Cuál va a ser su estrategia de cara a la segunda parte del Dakar?

R: Mañana saldré con los de delante y en algún momento tocará abrir pista. Será una etapa para salir a mantener y los de atrás se nos acercarán, pero no hay que desesperarse. Al día siguiente, intentaré atacar.

P: ¿Correr después en Argentina supondrá una ventaja para usted?

R: No sé si supondrá una ventaja, pero siempre es una gran ayuda sentir que la gente está conmigo. El recorrido podrá pasar por zonas que ya hemos pasado en otros años, pero otras que no, y nunca será lo mismo.

P: Si su compañero Joan Barreda y usted llegan a las etapas finales del Dakar con opciones de ganarlo, ¿habrá órdenes de equipo?

R: No lo sé. Yo creo que será libre igualmente.

P: ¿Qué otros pilotos pueden ser fuertes en esa segunda semana del rally?

R: Adrien Van Beveren (Yamaha), Pablo Quintanilla (Husqvarna), Toby Price (KTM), que siempre puede sorprender; Matthias Walkner (KTM), Antoine Meo (KTM) y obviamente Joan (Honda). Creo que muchos pilotos están fuertes.

P: ¿Cómo está viendo el debut de su hermano Luciano?

R: Bien, muy bien. Arrancó muy tranquilo, y viene pegando muy buen ritmo. Lidera la categoría de debutantes. Estoy muy contento por él. También está usando mucho la cabeza y tratando de no desesperarse.