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Los duelos de octavos de final de la Liga de Campeones que Barcelona y Atlético de Madrid encaran esta semana, ante Olympique de Lyon y Juventus, respectivamente, impulsaron la ley del mínimo esfuerzo para solventar sus partidos ligueros con triunfos por 1-0 ante Real Valladolid y Rayo Vallecano.

El líder se reencontró con la victoria, sin brillo, para cortar su mala racha de dos empates consecutivos que resucitó al Real Madrid. Un Barcelona a medio gas en el Camp Nou que se quedó con ganas de más. Con el desgaste del pasado curso que costó caro en Roma demasiado presente en la cabeza de los jugadores. Freno de mano echado, falta de fluidez en el juego y victoria de penalti frente al Valladolid (1-0).

La buena primera parte del Real Valladolid la tiró por tierra a dos minutos del descanso. De una clara superioridad en un contragolpe de cinco contra tres que desaprovechó, pasó a cometer un penalti discutido sobre Gerard Piqué. Leo Messi no perdonó. Sí lo hizo en el que dispuso en el segundo acto. Era la primera vez que jugaba con Boateng y no conectaron.

El Atlético de Madrid se levantó del golpe recibido en el derbi en el Wanda Metropolitano en un partido en Vallecas en el que lo único bueno para sus intereses fue el resultado (0-1). La fórmula de los malos días (Oblak+Griezmann) le volvió a salvar ante un Rayo que mereció más y cayó víctima de un error y un rebote. Jan Oblak salvador y Antoine Griezmann decisivo con un nuevo tanto.

Convierte al francés en el quinto goleador de la historia del club. Superó los 130 de la leyenda Fernando Torres. El Atlético de Madrid quiere creer en LaLiga, la fortuna se puso de su lado haciendo gol gracias a un mal despeje de Ba y un rebote al disparo de Griezmann que desvió la trayectoria a Dimitrievski. Desesperó en banda a Michel, que ve cómo su Rayo pasa de su mejor racha a la realidad con tres derrotas consecutivas que le vuelven a hundir en puestos de descenso.

Permite no caer a ella a un Celta de Vigo en depresión. Las horas parecen contadas para el técnico portugués Miguel Cardoso, que vio cómo su equipo se hundió en un nuevo duelo decisivo. Tenía en su mano meter al Levante en la pelea del sufrimiento o resucitarlo. Y se pasearon los granotas liderados por José Luis Morales, que recuperó su faceta goleadora con un doblete en la goleada (1-4).

Ocho derrotas en los doce partidos dirigidos por Cardoso lo dejan en la cuerda floja. Una racha de 3 puntos de los últimos 21 en juego, seis derrotas en las siete últimas jornadas, plasman el desplome de un equipo mediocre sin su referente Iago Aspas.

La buena línea de la Real Sociedad con Imanol Alguacil ya le sitúa a un solo punto de Europa. Frenó en seco la buena racha de un Leganés que llegaba a Anoeta de dos triunfos consecutivos, liderado por Mikel Oyarzabal, autor de un doblete en una segunda parte de superioridad del equipo vasco (3-0), que enlaza siete jornadas sin perder para alimentar el sueño europeo.