EFEOviedo (España)

La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn, campeona olímpica y doble oro mundial, ha sido distinguida este miércoles el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2019.

Vonn, retirada este año de la competición profesional de esquí alpino tras 19 temporadas y 82 victorias en la Copa del Mundo, cuenta con ocho medallas en Campeonatos del Mundo (dos oros, tres platas y tres bronces) y tres preseas en Juegos Olímpicos (un oro y dos bronces).

Tras el reconocimiento en 2009 a la atleta rusa Yelena Isinbayeva, ninguna otra mujer había logrado obtener desde entonces este galardón, que ha recaído en la exesquiadora por su "extraordinaria aportación al mundo del deporte" y su "capacidad de superación ante la adversidad", según el fallo del jurado.

La esquiadora más mediática del último decenio nació hace 34 años en St.Paul, en el estado de Minesota, en una familia de esquiadores, donde comenzó a practicar este deporte, aunque se formó deportivamente en Vail (Colorado).

Debutó en esta disciplina con siete años y con nueve disputó sus primeras pruebas internacionales.

Con 14 años fue la primera estadounidense en ganar el Trofeo Topolino (Italia) y en 2001 consiguió su primera victoria en una competición oficial de la Federación Internacional de Esquí.

En la temporada 2004-05 finalizó en primera posición seis pruebas de la Copa del Mundo y debutó en el Campeonato del Mundo, pero fue su incorporación al Proyecto Especial de Atletas de Red Bull, lo que supuso una gran progresión en su carrera.

El año 2009 marcó su ascenso al proclamarse doble campeona del mundo en descenso y supergigante y revalidar el de campeona en la general de la Copa del Mundo.

Vonn, la mujer con más victorias en la historia de la Copa del Mundo de esquí alpino, consiguió en 2016 su triunfo número 63, superando el récord que ostentaba Annemarie Moser-Pröll desde los años setenta.

En total, ha logrado 82 primeros puestos en esta competición, a solo cuatro del récord del sueco Ingemar Stenmark.

Medallista olímpica en tres ocasiones -oro en descenso y bronce en supergigante en los Juegos de Vancouver 2010 y bronce en descenso en los de Pieonchang 2018-, es dos veces campeona del mundo en las especialidades de descenso y supergigante.

Campeona de la clasificación general de la Copa de Mundo en cuatro ocasiones, cuenta, además, con ocho Copas del Mundo de descenso, cinco de supergigante y tres de combinado.

Otro hito de su carrera fue, a comienzos de la temporada 2011-12, su victoria en el eslalon gigante de la Copa del Mundo, en Sölden (Austria), que la situó entre el reducido grupo de esquiadoras con triunfos en las cinco disciplinas.

Ese año superó los récords de Renate Götschl de 18 victorias en supergigante y mujer con más victorias en la Copa del Mundo y batió el de puntos obtenidos por una esquiadora en una sola temporada, con 1.980.

A finales de 2015, superó, con 25 triunfos en el supergigante, el récord del esquiador alpino Hermann Maier.

En 2016, con 38 victorias, batió el récord femenino en descenso y con veinte Globos de Cristal de la Copa del Mundo, superó el récord de Stenmark.

En 2019, de nuevo en Are, logró la medalla de bronce y puso, de este modo, colofón a su carrera, que dio por finalizada al no superar sus problemas físicos.

Vonn, que creó en 2014 una fundación que lleva su nombre en favor del empoderamiento de las jóvenes, ha recibido, entre otros reconocimientos, el premio del Comité Olímpico de su país a la deportista del año 2010, los de Excelencia en el Deporte a la Mejor Atleta y dos premios Laureus a la deportista del año 2010 y Spirit of Sport 2019.

La esquiadora toma el relevo en este galardón a alpinista italiano Reinhold Messner, el primer hombre que coronó las catorce montañas más altas de la tierra, y en el polaco Krzysztof Welicki, el primero en ascender el Everest en invierno, ganadores el pasado año.

El de Deportes ha sido el cuarto galardón en fallarse de los ocho premios que convoca cada año la Fundación Princesa de Asturias, que ya ha concedido el de Cooperación Internacional a Salman Khan y la Khan Academy; el de Comunicación y Humanidades al Museo del Prado; y el de las Artes al dramaturgo inglés Peter Brook.