Quito, 26 may (EFE). - La pesista Neisi Dajomes, una de las esperanzas del deporte ecuatoriano en Tokio, tiene dos objetivos de cara a las Olimpiadas: el primero, llegar en las mejores condiciones y sin lesiones, y el segundo, mejorar sus marcas y ubicarse en los cinco primeros puestos de su categoría.

"Para mi llegar a Tokio es un reto bastante grande, ya son mis segundos Juegos Olímpicos" y por ende "tengo que tomarlos con mucha más responsabilidad y hacer un mejor trabajo", dijo la pesista de 23 años a Efe en una entrevista.

"Fue un año de pandemia bastante drástico. Tuvimos que parar nuestra preparación, nuestros entrenamientos" recién a finales de 2020 "pudimos nosotros empezar nuevamente con nuestros entrenamientos prácticamente desde cero", afirmó la deportista.

Clasificada en la categoría de 76 kg, Dajomes, como tantos atletas, estuvo expuesta a distintas dificultades que se le presentaron por la pandemia, entre ellas competencias canceladas que afectaron a su preparación y forzaron a entrenamientos desde casa, pero nada que le bajara el optimismo de alcanzar su objetivo.

La de pesas es una de las disciplinas a la que Ecuador acude a estos Juegos Olímpicos con mayores esperanzas, junto con las de marcha y ciclismo de ruta.

Junto con Dajomes, natural de Puyo, otros 26 atletas han conseguido la clasificación en atletismo, ciclismo, pentatlón, tiro deportivo, tenis de mesa, lucha libre, boxeo y equitación.

Las primeras competencias presenciales de la pesista tuvieron lugar este 2021, entre ellas el Campeonato Panamericano en República Dominicana, donde logró tres medallas de oro.

Y en mayo consiguió nueve medallas de oro en los campeonatos Sudamericano, Iberoamericano y Open clasificatorio a Tokio 2021, que se realizó en Colombia, con los cuales alcanzó en el puesto número cinco en el ránking de la categoría 76 kg, quedando entre los ocho primeros de cada categoría que clasificaban.

"Tuvimos poco tiempo, se podría decir, pero con estas dos competencias que tuvimos seguidas pudimos dar los resultados que queríamos y la marcas, que es lo más importante", consideró.

La alta competición no es un entorno extraño para la atleta de 23 años, ya que desde muy joven comenzó a competir y obtener sus primeras medallas, entre ellas, la de oro en los mundiales juveniles de Georgia 2016, Tokio 2017 y Tashkent 2018, o las dos de bronce y una de plata en el Campeonato Mundial Senior de Pattaya, Tailandia en 2019.

UN AÑO DIFICIL PARA LOS ATLETAS

La pesista indicó que, a diferencia de la anterior clasificación a los Juegos de Río 2016, esta ha sido por las circunstancias más complicadas y también porque la clasificación ahora es individual.

Antes "la clasificación era por equipos, el que se ubicaba mejor ése iba", ahora es individual, por lo cual cada atleta "tiene que romperla en cada plataforma y mejorar las marcas en cada competencia".

Junto a ello, la atleta señaló que en este proceso se necesita el apoyo de las autoridades, pero a su vez estar "al cien por ciento concentrados" y "no estar pensando en si hay, o no, presupuestos" para los deportistas de Alto Rendimiento.

"Es muy lamentable ya que no es solo mi caso sino el de muchos atletas" que pasan por lo mismo, "es la selección, es todo el país el que va a ir a las olimpiadas por ende tienen que tomarlo más en serio y ver que no es un Panamericano, no un Campeonato Mundial sino la fiesta más grande del deporte", se quejó Dajomes.

Ecuador ya tiene clasificados por los Juegos Olímpicos a 26 deportistas, entre ellos los aspirantes a medalla Glenda Morejón en marcha 20 km y Álex Quiñonez 200 metros planos, una aspiracion a la que se suma Dajomes.

También figuran en sus equipos los conocidos ciclistas Richard Carapaz, que compite en ciclismo de ruta, y Jonathan Caicedo, que competirá en la contrarreloj.

Hasta ahora Ecuador solo tiene dos medallas olímpicas en su haber, ambas conseguidas por el mítico marchista Jefferson Pérez en 20 kilómetros marcha: oro en Atlanta 1996 y plata en Pekín 2008.

Al igual que Pérez, Dajomes quiere también hacer historia, y convertirse en la primera mujer ecuatoriana en ganar la ansiada presea olímpica.

Andrés Ávila