EFEBrasilia

Campeón mundial (2002) y de la Liga de Campeones (2010), el defensor brasileño Lúcio cuelga las botas a los 41 años.

En una entrevista con EFE desde su casa de Brasilia, donde acaba de retirarse del fútbol al servicio del Brasiliense, uno de los mejores centrales de la década pasada evoca su exitosa carrera.

Entre otros episodios, repasa su mala relación con Louis Van Gaal y la final perdida ante el Real Madrid en 2002 por culpa de un gol de volea de Zinedine Zidane.

En la actualidad, ve a Messi un peldaño por encima de Ronaldo, critica las actitudes individualistas de los jugadores de la selección brasileña y considera que Neymar debe ajustar "algunas cosas fuera del campo" para crecer como futbolista.

P: Después de tener éxito en el fútbol brasileño, usted fue contratado por el Bayer Leverkusen. ¿Qué tuvo que hacer para adaptarse al fútbol alemán?

Lúcio: En 2001 salí del Internacional y me fui para el Bayer Leverkusen. Fue un comienzo difícil, porque el hecho de tener otra cultura, otro idioma. Hacía mucho frío en el invierno. Pero fue una adaptación más relajada, debido a que el Bayer tiene una estructura muy grande para recibir extranjeros. Entonces, en esos años, del 2001 al 2004, jugué para el Bayer y fue un club del que me enamoré porque fue el que me proyectó en Europa. Logramos llegar a la final de la Champions League en 2002.

P: En 2002 usted ayudó al Bayer a llegar a la final de la Liga de Campeones contra el Real Madrid y casi fueron campeones. ¿Qué faltó en ese juego para alcanzar el título (usted marcó el único gol de los alemanes)?

L: Creo que en ese momento teníamos un grupo mucho más pequeño. Jugamos con Balack, Zé Roberto, Placente, yo, Ramelow, pero no teníamos mucha fuerza en los suplentes. En el banco de reservas no conseguíamos reemplazar las piezas fácilmente. En ese juego fui lesionado, Zé Roberto fue suspendido y, claro, jugar contra el Real Madrid, que es un club muy fuerte, con mucha calidad, que tenía a Raúl, a Zidane, a Roberto Carlos, a Hierro (...) era un grupo mucho más fuerte que el nuestro.

P: ¿Qué pasó por su cabeza cuando Zidane hizo aquella volea?

L: En ese momento, no pudimos hacer mucho, porque no fue deficiencia de nadie sino su mérito, su calidad de golpear tan bien la pelota. Sabíamos que nos enfrentaríamos a jugadores de ese nivel, así que con ese gol vino una sensación de tristeza, porque el juego estaba empatado.

P: Luego, a los 31 años, usted decide dejar el Bayern Múnich para enfrentarse a un nuevo desafío en Italia. ¿Cómo fue la adaptación al estilo de juego de José Mourinho?

L: Van Gaal fue el entrenador (del Bayern), pero para mí todavía es muy difícil entender por qué no le gustan los brasileños, incluso sin conocer. Así que ya había dejado muy claro que yo no continuaría en el Bayern y, al mismo tiempo, ya había interés del Inter y José Mourinho. Entonces para mí fue un gran regalo. Al principio fue difícil, porque el Bayern fue un club que me recibió durante muchos años, pero al final fue bueno porque fui muy bien recibido en el Inter de Milán. También fue una solicitud de José Mourinho, quien para mí es uno de los mejores entrenadores en el mundo, fue un privilegio. Y la adaptación fue mucho más fácil, por la cultura italiana, por el idioma, también había otros brasileños -Julio César y Maicon- lo que también ayudó dentro del campo.

P: ¿Tuvo un gusto especial ganar la final sobre su verdugo en el Bayern, el entrenador Louis Van Gaal, en 2010?

L: Había mucha presión, mucha ansiedad, pero al final funcionó. No pensé mucho en dar una respuesta, o una revancha, incluso porque respeto mucho a los amigos del otro lado. Pero tal vez fue una respuesta, no para el club, sino para el entrenador que, en mi opinión, era muy inmaduro y grosero en su forma de pensar. Y al final, eso fue lo que me ayudó a pasar por ese momento importante que tuve en el Inter de Milán.

P: En la campaña por el título (2010), el Inter no tuvo una fase de grupos brillante, pero avanzó y luego despachó al Chelsea y al CSKA hasta encarar al Barcelona de Messi, Ibra y Guardiola en las semifinales. ¿Cómo fue esta confrontación? (3-1 y 0-1)

L: Había mucha presión. En mi carrera, fue el juego que más sufrí en el campo, psicológico, de la multitud, nunca había pasado por un juego tan tenso como ese. Al final, funcionó porque aseguramos y solo conseguimos un gol al final del juego, y ellos necesitaban dos. Ahí conseguimos avanzar a la final.

P: Por el éxito de esta campaña y de las anteriores, ¿recibió propuestas del Real Madrid y del Barcelona?

L: Recibí sondeos del Real Madrid cuando aún estaba en el Bayer Leverkusen. Cuando estaba en el Inter, tuve varios sondeos de clubes ingleses, pero como Moratti, presidente de la época del Inter, era muy fanático, no quería deshacer el equipo. Como mi familia estaba súper bien en Italia y nosotros estábamos ganando todo, creo que si incluso hubiera habido interés de otro equipo, yo no habría dejado al Inter en ese momento.

P:¿Quedó faltando jugar en el fútbol español?

L: No tenía tanto ese deseo. Tenía muchas ganas de jugar en la liga inglesa, pero eso fue incluso suplido con la Liga de Campeones, donde usted juega contra varios clubes, como el Tottenham, el Liverpool, el Chelsea y el Manchester. Así que no me hace falta y no me arrepiento de no haber elegido estos clubes.

P: Usted fue el tercer jugador que más vistió la camiseta del equipo brasileño durante 11 años de servicios prestados. Jugó tres copas del mundo, fue campeón en 2002 y capitán en 2010. ¿Cuál fue su pico en la selección? ¿Fue el equipo campeón en 2002 en el que mejor jugó?

L: Para mí, el mejor equipo fue el de 2002. Nuestro equipo estaba lleno de grandes jugadores. En 2006, teníamos prácticamente los mismos jugadores, pero el ambiente era muy diferente, incluso debido a la preparación que no era ideal.

P: Neymar vino de un período inferior en el campo, también para cosas fuera del campo y le está yendo bien a principios de año, pero hasta ahora no cayó en las gracias del PSG. ¿Cree que el PSG es el equipo adecuado para él? ¿Qué le queda para volver a la vitrina superior e incluso ser el mejor del mundo?

L: Actualmente, los jugadores deben ser menos individualistas, lo que también vemos en el equipo nacional. Cada uno tira más a su lado y, al frente, se paga el precio. Nuestro equipo tiene grandes jugadores, como Marquinhos, Philipe Coutinho, el propio Neymar, Éverton Cebolinha, pero creo que lo importante es tratar de convertir esta fuerza individual en algo colectivo. Si no es así, siempre habrá que pagar un precio por adelantado.

Jugué contra Neymar cuando estaba en el Sao Paulo y él en Santos. Tiene una calidad indiscutible, es muy rápido y cada día ha marcado más goles. Es un jugador completo y solo necesita algunos ajustes, principalmente fuera del campo. Es un tipo que también está alcanzando una edad en la que necesita alcanzar la madurez. Creo que puede lograr eso, es lo que esperamos que suceda, creo que su fútbol crecerá mucho incluso en la selección brasileña.

P: ¿Qué jugadores fueron los más difíciles de marcar?

L: Creo que Messi fue el jugador más difícil de marcar, debido a sus características. Es un jugador muy rápido, inteligente y solidario para el equipo, que corre mucho, no es egoísta y vanidoso. Ha ganado varias bolas de oro, es un genio, y para mí lo que más destaca es su humildad. Entonces, además de ser un admirador suyo, también fue el jugador más difícil de marcar.

P: ¿Messi o Cristiano Ronaldo?

R: Para mí, Cristiano Ronaldo está un poco detrás de Messi, porque el segundo nació con este regalo inusual. Pero también es un tipo que admiro y respeto mucho. Es un excelente profesional, tiene una dedicación admirable, porque ama el fútbol y es un éxito mundial. Están bien nivelados, pero sigo pensando que el más difícil fue Messi, aunque Ronaldo también tiene una técnica absurda y es un gran profesional. En el Juventus, muestra que todavía tiene mucha fuerza, mantiene su dedicación y creo que es admirable de su parte haber cambiado del Real Madrid al Juventus. También podría ir al club donde salió victorioso, terminar su carrera allí, pero estaba buscando nuevos desafíos. Es admirable ver que es un jugador que persiguió algo más en Italia.

P: ¿Cuál es su ambición para una carrera fuera del césped? ¿Quiere estar conectado al fútbol?

L: Mi idea es continuar en el fútbol. En los próximos meses prestaré más atención a mi familia y a mis hijos, los acompañaré en esta importante fase en la que quieren salir de Brasil y estudiar. Pero también tengo la intención de tomar cursos preparatorios para entrenadores y cualificarme. Creo que es algo importante, porque sé que no es suficiente ser un gran jugador para poder convertirme en un gran entrenador.

Alex Mirkhan