EFESao Paulo

El Palmeiras necesitó ir hasta la definición de penaltis para imponerse al Corinthians este sábado en la final del Campeonato Paulista, el torneo regional más importante de Brasil, y coronarse por vigésima tercera vez campeón del estado de Sao Paulo.

El Palmeiras, que había conseguido un empate sin goles en el partido de ida el pasado miércoles en el estadio Arena Corinthians, empató hoy en su casa 1-1 en el partido de vuelta, pero fue más eficaz en la definición por penaltis, en la que se impuso por 4-3.

El título, tras doce años de ayuno en el torneo regional y el vigésimo tercero en su historia, aisló al Palmeiras como el segundo club que más ha ganado el Campeonato Paulista, por detrás del Corinthians (30) y ahora por delante del Santos (22).

La victoria igualmente convirtió al técnico del Palmeiras, el exseleccionador brasileño Vanderlei Luxemburgo, el entrenador que más veces ha obtenido el Campeonato Paulista, con 9 títulos, por delante de Luis Alonso Peres (8) y Osvaldo Brandao (7).

Luxemburgo, extécnico del Real Madrid, ya había conquistado el título Paulista con el Palmeiras en 1993, 1994, 1996 y 2008, precisamente los cuatro últimos conseguidos por el Verdao.

Pese a que el Palmeiras tuvo que jugar sin el apoyo de sus hinchas en un estadio vacío por las restricciones para frenar la pandemia del coronavirus, en las tribunas fueron montados mosaicos de Luxemburgo y del atacante Evair, dos de los héroes del título de 1993, que era el último hasta ahora conquistado por los verdes en una final frente al Corinthians.

El triunfo este sábado en un estadio Arenas Palmeiras sin público fue especial no sólo por haber sido sobre su principal rival, el Corinthians, sino por haberle impedido a los corinthianos conquistar el inédito y soñado cuarto título paulista consecutivo, tras los de 2017, 2018 y 2019.

Además, se produjo tras dos años de la polémica final de 2018, en la que el Corinthians venció al Palmeiras igualmente en los penaltis.

Pese a que desde cuando conquistó su último título regional, en 2008, Palmeiras sumó dos títulos del Campeonato Brasileño y otros dos de la Copa do Brasil, el ayuno en el Paulista se había convertido en un trauma para el conjunto verde.

Tras el empate sin goles en el partido de ida, el Palmeiras hizo valer su favoritismo en la vuelta, dominó el encuentro y abrió el marcador, con una anotación de Luiz Adriano, pero en el último minuto el paraguayo Gustavo Gómez cometió un penalti sobre el delantero Jó que le permitió al Corinthians, con cobro del propio Jó, empujar la definición hasta los penaltis.

Pero el portero Weverton del Palmeiras se mostró más eficaz que su rival Cassio y atajó dos de los disparos, que garantizaron el título.

Los penaltis del Palmeiras fueron anotados por Raphael Veiga, Gustavo Scarpa, Lucas Lima y Patrick de Paulo, mientras que Cassio atajó el disparado por Bruno Henrique.

Por el Corinthians, en cambio, tan sólo anotaron Sidcley, Jó y Avelar, ya que Weverton frustró el de Michel Macedo y el del colombiano Víctor Cantillo.

El partido de vuelta de la final del Paulista coincidió con el inicio del Campeonato Brasileño, por lo que los partidos que iban a jugar Palmeiras y Corinthians contra Vasco da Gama y Atlético Goianiense, respectivamente, fueron aplazados.

La liga brasileña estaba previsto que comenzase en la primera semana de mayo, pero la pandemia de coronavirus, que deja ya en Brasil más de 100.000 muertos y 3 millones de casos, obligó a posponer su inicio hasta este mes.