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El Paysandú Fútbol Club, que milita en la Primera División Amateur del balompié uruguayo, es la nueva "locura" del exfutbolista Sebastián Abreu, quien se convertirá en su próximo entrenador.

Según confirmó este miércoles el club uruguayo en su cuenta de la red social Twitter, "Sebastián tomará la dirección técnica del primer equipo" del Paysandú, que acompañó esa noticia con la palabra "Bienvenido @loco13com" y dos fotografías de Abreu, una como entrenador y otra como jugador de la selección uruguaya.

Ésta será la nueva aventura futbolística del exinternacional de la Celeste después de su fugaz paso por el banquillo del Always Ready boliviano, que duró poco más de un mes y que concluyó "por mutuo acuerdo" entre las partes, si bien los malos resultados y algunas fricciones en la interna del club marcaron su labor.

Previamente, entrenó al Santa Tecla salvadoreño, alternando esa labor con la de jugador, de manera que se proclamó campeón del torneo local y, además, goleador; y al Boston River uruguayo, donde también combinó la faceta de técnico con la de futbolista.

Como futbolista, militó en 32 equipos, incluido el Olimpia de Minas, de su ciudad natal y que juega en una liga departamental (provincial), en el que colgó definitivamente las botas en 2021 pese a que ya había hecho una despedida oficial en el Sud América, en la máxima competición local, meses antes.

Abreu, que en octubre cumplirá 46 años, debutó en el Defensor Sporting en 1994 y después pasó por, entre otros clubes, los argentinos River Plate y San Lorenzo, los españoles Real Sociedad, Deportivo de La Coruña, los mexicanos Monterrey y Cruz Azul o el uruguayo Nacional, el club de sus amores.

En su palmarés destacan los Torneos Clausura que ganó en Argentina con el San Lorenzo y el River Plate, además de los dos Campeonatos Uruguayos que obtuvo con el Nacional.

Como internacional uruguayo, disputó 70 partidos, en los que logró 26 goles entre su debut en 1996, en un amistoso contra China, y 2012, cuando dejó la Celeste en otro amistoso contra Francia.

Con el equipo nacional, disputó los Mundiales de Corea-Japón 2002 y de Sudáfrica 2010, este último de imborrable recuerdo en su trayectoria, ya que lanzó un penalti a lo Panenka en la tanda que dio el pase a semifinales a Uruguay, y ganó la Copa América de 2011.