EFESao Paulo

El atacante brasileño Raphinha, del Leeds United inglés, tuvo un debut soñado como titular con la absoluta con sus dos goles ante Uruguay. Su exhibición fue una bocanada de aire fresco para un equipo "canarinho" de dos caras.

El combinado que dirige Tite tiene a tiro su clasificación para el Mundial de Catar, después de vencer a Venezuela (1-3) y Uruguay (4-1) y empatar con Colombia (0-0), en esta triple jornada de eliminatorias suramericanas que acaba de concluir.

Pero su juego deja aún muchas dudas y su dependencia con Neymar, que causa polémicas aunque no quiera, la última por unas declaraciones sobre su continuidad en la selección más allá de 2022, es notoria.

La irrupción de nuevas figuras en el combinado nacional, como Raphinha, ha sido la nota positiva para la pentacampeona del mundo, que sigue sin encandilar a su exigente afición.

La Canarinha no convenció en Caracas, donde solo fue capaz de remontar el tanto inicial venezolano gracias a un penalti transformado por 'Gabigol' en los minutos finales del encuentro, en el que Neymar se ausentó por sanción, ni tampoco en Barranquilla.

El empate sin goles ante la escuadra cafetera supuso el primer tropiezo de Brasil en su camino hacia el Mundial de Catar, después de nueve victorias seguidas en igual número de partidos.

Pese a que seguía como líder destacado de la clasificación por delante de Argentina, el equipo brasileño fue objeto de duras críticas por parte de la hinchada y la prensa local. La mayoría centradas en Tite y Neymar.

Al técnico le acusan desde hace varios meses de haber despojado a la selección de su ADN; del fútbol alegre, ofensivo y anárquico que caracteriza al jugador brasileño.

Preso a la pizarra y a los tecnicismos del estilo europeo, el combinado brasileño gana y hasta se pasea en Suramérica, pero nadie se atreve a ponerla entre los máximos favoritos para suceder a Francia en 2022.

Todo ese pesimismo se esfumó de un plumazo este jueves, cuando goleó con autoridad a la siempre aguerrida selección uruguaya.

Fue un lavado de cara completo, con un Neymar "feliz" en campo repartiendo asistencias y marcando un golazo marca de la casa, y un Raphinha bigoleador en su estreno de titular con los mayores.

Verticalidad y agresividad a partes iguales para hacer las delicias de los hinchas del Arena del Amazonas, en la ciudad de Manaos. Todo le salió de cara a Brasil.

Raphinha, además de mostrar una enorme efectividad, redujo algo la 'neymardependencia', desbordando por la derecha. El atacante del Leeds United, de 24 años, ha dejado muy buenas impresiones a la comisión técnica.

Tuvo minutos ante Venezuela y Colombia, y finalmente entró en el once titular ante Uruguay, que a la postre fue una de las mejores actuaciones de Brasil en este 2021, con él como principal protagonista.

Tite, siempre ponderado, quiso rebajar en rueda de prensa la euforia desatada con este joven formado en el Avaí brasileño y el Vitória portugués.

"Hizo un gran partido, pero hay que tener sentido común y serenidad en las evaluaciones", afirmó el técnico.

Raphinha ha adelantado por la derecha a Vinícius Júnior, quien, pese a su buen arranque de temporada con el Real Madrid, apenas tuvo unos minutos ante Venezuela, se sentó en la grada frente a Colombia, y en Manaos calentó el banquillo durante todo el partido.

Antony, jugador del Ajax de Ámsterdam y campeón olímpico en Tokio 2020, también parece estar por delante en las preferencias de Tite.

Con todo, Brasil lidera las eliminatorias suramericanas de forma incontestable con 31 puntos y sigue invicta con un balance de diez victorias y un solo empate.

Su clasificación matemática para el Mundial de Catar podría llegar el próximo mes, cuando se medirá a Colombia, en Sao Paulo, y a Argentina, en San Juan. La única duda está en descubrir si Brasil será doctor Jekyll o míster Hyde.

Carlos Meneses