EFEQuito

Autoridades ecuatorianas han pedido este viernes a la comunidad internacional redoblar el control y la vigilancia de la pesca cerca del archipiélago de Galápagos mientras un grupo de activistas protestó por la presencia de una flota asiática cerca de las también llamadas Islas Encantadas.

El Gobierno de Ecuador, en el marco de una reunión virtual del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR), pidió a la comunidad internacional una mayor vigilancia y control a las actividades de pesca que se desarrollan en la región.

El ministro ecuatoriano del Ambiente, Paulo Proaño, que participó en dicha reunión, de la que también hicieron parte autoridades de Colombia, Panamá y Costa Rica, expuso sobre la preocupación de su país por la cercanía de una gran flota pesquera extranjera a la Zona Económica Exclusiva de las Islas Galápagos (ZEEI).

Esa flota, con más de 300 barcos, la mayor parte de bandera china, se ha ubicado cerca de la ZEEI, lo que ha generado preocupación por la posibilidad de que su actividad afecte el frágil ecosistema de la reserva marina del archipiélago ecuatoriano.

Bajo este contexto, "el Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMAR) hace un llamado a la comunidad internacional para fortalecer y mejorar los mecanismos de monitoreo y control de las actividades pesqueras que se desarrollan en la región", precisó el Ministerio del Ambiente en un informe sobre la reunión de hoy.

Esa petición busca "mitigar posibles amenazas y acciones no sostenibles que degraden la biodiversidad marina de las Áreas Marinas Protegidas y el territorio marino entre ellas", precisó la cartera de Estado en su comunicado.

Asimismo, durante la reunión de hoy las autoridades ambientales del CMAR se han comprometido a reforzar la cooperación regional entre las áreas marinas protegidas.

La cercanía de la flota pesquera asiática a las Galápagos también ha levantado las alarmas en las organizaciones ecologistas de Ecuador, que hoy realizaron una protesta frente a la Embajada de China en Quito.

Un grupo de activistas se apostaron en una calle aledaña a la legación diplomática para protestar contra la pesca intensiva en sectores sensibles como las Galápagos.

Los ambientalistas advirtieron que pese a que la pesca de la flota extranjera se realiza fuera de la ZEEI son amenazadas especies pelágicas migratorias que se dirigen a Galápagos, en donde encuentran protección.

Por ello aseguraron que la defensa de las tortugas marinas o las espacies de tiburones que abundan en esa región no tiene fronteras ni banderas.

Los activistas calificaron de "pesca criminal" la actividad de la flota pesquera que desde hace varios años acude a esa región cercana a las Galápagos para hacer sus faenas.

Los Gobiernos de China y Ecuador han establecido contactos para impedir que la pesca en la zona afecte a los ecosistemas de las Galápagos, por lo que Pekín ha aceptado controles a las actividades de su flota.

La Fuerza Naval de Ecuador mantiene una operación constante de vigilancia y control de la región para impedir que embarcaciones pesqueras ingresen en la reserva marina de Galápagos, donde está prohibida la pesca de muchas especies.