EFELima

La medalla de oro, obtenida en la prueba de 110 vallas de los Juegos Panamericanos de México 1975, fue "el máximo gusto que he tenido porque es duro", confesó a Efe la reconocida atleta peruana Edith Noeding, galardonada con los Laureles Deportivos ese año en Perú.

Noeding (Lima, 1954) coronó su carrera en las pistas de atletismo en los Panamericanos después de haberse alzado con el oro en el Sudamericano de Chile de 1974 y nombrada como la mejor deportista de ese torneo, en el que también estableció récords en vallas y pentatlón.

La deportista, descendiente de alemanes, fue cuatro veces campeona sudamericana y participó en los Juegos Olímpicos de Munich de 1972 y de Montreal en 1976, mientras estudiaba Educación Física en Alemania.

"Siempre desde chiquita me gustaba la competencia, y mi padre y mi madre eran deportistas, hacíamos siempre competencias", recordó Noeding.

La medallista eligió dedicarse al deporte cuando estudiaba en el colegio en Lima, dejando a un lado el ballet, y continuó entrenando y compitiendo en torneos locales en Perú y en Alemania.

En el Panamericano de 1975, su meta era "el pentatlón, que era mi prueba fuerte, porque habíamos sacado un cálculo con el entrenador y me dijo: tienes más posibilidades de sacar una medalla, que en vallas solo".

Sin embargo, en el primer día de competencias, Noeding se quedó corta en el lanzamiento de bala, que corresponde al pentatlón, y perdió su opción a medalla.

"Me falló la bala, de nerviosismo, eso es una cosa mental, salió 8,80 metros y quedé en el cuarto puesto", recordó.

Al regresar a la villa olímpica, Noeding se fijó en los tiempos que había corrido en vallas y se dio cuenta de que "ahí estaba muy bien, entonces dije, apuntemos ahora para las vallas".

"A la primera competencia se dio una partida falsa, todos estaban nerviosos, estaban (atletas de) Estados Unidos, Cuba, Canadá y en la clasificación todos empezaron a mirarme", rememoró la medallista.

Al día siguiente fue la competencia final, "yo dije vamos a hacer todo lo posible para ganar la medalla de bronce y corrí, y gané la de oro. Nadie hubiera pensado eso", afirmó Noeding al recordar la sorpresa que le provocó ese día.

"Cuando uno recuerda hacia atrás, uno se siente como joven, poner los pies en el podio. Hoy día los tiempos son diferentes, son mucho mejores", expresó.

El año siguiente, Noeding participó en sus segundos Juegos Olímpicos, de Montreal 1976, pero tuvo que interrumpir su participación por una lesión en la columna, cuando calentaba para su prueba de vallas.

"Entonces tuve que correr como sea porque fui al médico y le dije póngame una inyección porque van a creer que he venido a pasear, y yo había entrenado en Alemania, pero no resultó en los Juegos Olímpicos", afirmó.

Aquella dolencia significó el final de su carrera en el atletismo "porque esa lesión de columna era fuerte y ahora me iba a regresar al Perú, donde no había pista sintética y el apoyo era muy bajo", recordó.

Cuando volvió a Perú, Noeding recibió los Laureles Deportivos, la máxima distinción oficial para un deportista, y se dedicó a trabajar por la formación del deporte en el Ministerio de Educación, en la Municipalidad de Lima y en empresas privadas.

Para la ex atleta, organizar los Juegos Panamericanos este año en Perú "es la oportunidad para toda la sociedad, para todos, para que tengan la oportunidad de entrar en otro nivel y ser reconocidos también".

Puso como ejemplo al desarrollo del atletismo en Colombia, "ellos eran antes igual que nosotros, hubo ahí una fuerza total para apoyar a todos y se fueron para arriba, así que ésta es la oportunidad para que nuestros chicos y chicas se vayan para arriba también", manifestó.

"El hecho de que lo van a hacer acá me parece excelente, han logrado ganar esto, que sea acá es un gran paso, todos hemos colaborado ahí, pero tiene que haber un cambio, hay que profesionalizar el deporte", aseveró.

Entre sus candidatos a medallas en Lima 2019, están las fondistas con Inés Melchor a la cabeza, y Paola Mautino en el salto largo, entre otros deportistas.

El remodelado estadio de atletismo en la Villa Deportiva Nacional (Videna) es "maravilloso", en opinión de Noeding, porque tanto la cancha como el espacio para entrenar son "excelentes", y además han cortado el viento para mejorar las marcas que los competidores puedan hacer en los próximos Panamericanos.