EFEBuenos Aires

Argentina anunció este lunes que prorroga hasta el próximo día 12 el plazo para que acreedores privados se adhieran a la oferta que lanzó en abril para reestructurar bonos de ley extranjera por 66.238 millones de dólares.

Esta es la tercera vez que el país suramericano extiende la fecha límite para que sus acreedores den su consentimiento a la propuesta de canje que formalizó el 22 de abril ante la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés).

La nueva prórroga se produce luego de que la semana pasada el Gobierno de Alberto Fernández acercara posiciones con grandes grupos de acreedores liderados por fondos de inversión que mayoritariamente han rechazado la oferta inicial de Argentina y reclaman que sea mejorada.

La extensión del plazo de adhesión permitirá que las conversaciones entre las partes prosigan, con vistas a acordar una nueva oferta mejorada.

Al anunciar en un comunicado la nueva prórroga, el Gobierno dijo que desde la extensión previa del plazo del pasado 22 de mayo, Argentina "se dedicó proactivamente a mantener conversaciones con distintos grupos de inversores, adelantó posibles ajustes a la invitación y recibió comentarios de inversores, así como también otras sugerencias sobre diferentes caminos para mejorar el valor de recupero".

INTERCAMBIO DE PROPUESTAS

El martes pasado, el Gobierno argentino presentó a los fondos de inversión una propuesta revisada, que este lunes recibió el aval técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Dos de los tres grandes grupos de acreedores presentaron por su parte el miércoles una contraoferta mejorada, que el Gobierno d Fernández calificó como insuficiente.

La oferta inicial de Argentina estaba valorada por los expertos en unos 40 dólares por cada 100 dólares de deuda neta a canjear, mientras que la propuesta mejorada -no formalizada aún- tendría un valor de entre 45 y 47 dólares.

Mientras, los grandes grupos de acreedores habían presentado inicialmente contraofertas valoradas entre 58 y 60 dólares, pero en su nueva propuesta rebajaron sus pretensiones a un rango de 53 a 55 dólares.

ARGENTINA EVALÚA AJUSTAR SU OFERTA

El FMI dijo este lunes en un comunicado que, según su análisis técnico, la propuesta revisada de Argentina "sería consistente con el restablecimiento de la sostenibilidad de la deuda con alta probabilidad".

"Existe solo un margen limitado para incrementar pagos a los acreedores privados y al mismo tiempo cumplir con los umbrales de deuda y servicio de la deuda estimados por el personal técnico del FMI", advirtió el Fondo, que, a pedido del Gobierno de Fernández, analizó la propuesta revisada presentada por Argentina a los acreedores el pasado martes.

Tras esta declaración del FMI, Argentina dijo que "se encuentra evaluando la posibilidad de introducir ajustes adicionales" a su propuesta "con el objetivo de maximizar el apoyo de los inversores, sin dejar de preservar al mismo tiempo sus objetivos de sostenibilidad de la deuda".

Poco después, el ministro de Economía, Martín Guzmán, quien comanda las negociaciones, confirmó en un comunicado que el Gobierno trabaja en las "enmiendas finales de la oferta" argentina, pero advirtió que el margen que queda para mejoras "es escaso".

"Hoy concluimos otra ronda de negociaciones bajo un acuerdo de confidencialidad. Las partes se siguen acercando, aunque sigue faltando una distancia importante por recorrer. Es necesario poder recorrer esa distancia. No estaría bien apurarse para cerrar algo que no le sirva a Argentina", sostuvo.

Guzmán explicó que, una vez listas las enmiendas finales, es probable que se retomen las negociaciones bajo acuerdos de confidencialidad para "limar" detalles que permitan "maximizar la participación de los acreedores".

"La extensión de hoy es simplemente por una razón técnica. Se extiende la oferta para tener unos días más para enmendarla. Y una vez que se enmiende, se volverá a extender la fecha de cierre de la oferta", aclaró.

Las conversaciones se mantienen abiertas aún cuando hace diez días Argentina incumplió un pago de 500 millones de dólares de intereses de tres bonos incluidos en la propuesta de reestructuración, lo que le valió al país suramericano una rebaja en su calificación crediticia, hasta notas de "default" (cese de pagos) "selectivo" o "restringido".