EFEBuenos Aires

La petrolera YPF, controlada por el Estado argentino, registró en el primer semestre del año una pérdida neta por 78.697 millones de pesos (1.022 millones de dólares), con un aumento del 650 % frente al rojo obtenido en igual período de 2019.

De acuerdo a los estados contables difundidos este lunes por la compañía, la petrolera precisó que en el segundo trimestre su pérdida neta ascendió a 85.048 millones de pesos (1.104,5 millones de dólares), frente a un rojo por 2.327 millones de pesos (30,2 millones de dólares) en igual período del año pasado.

"La compañía atravesaba una compleja situación desde el punto de vista económico y financiero que se vio profundizada por los efectos generados por la pandemia de COVID-19", dijo YPF en un comunicado.

En el primer semestre de 2019, YPF había registrado una pérdida neta de 10.480 millones de pesos (136,1 millones de dólares).

YPF afirmó que, "en este duro contexto para la industria global de petróleo y gas, la mayoría de las grandes petroleras reportaron resultados negativos de gran magnitud, incluyendo importantes ajustes a la baja del valor de sus activos".

En tanto, la empresa dijo que entre enero y junio pasado su pérdida operativa fue por 78.646 millones de pesos (1.021,3 millones de dólares), frente a pérdidas por 17.799 millones de pesos (231 millones de dólares) en igual período de 2019.

Los ingresos de la compañía ascendieron en el período a 308.228 millones de pesos (4.002,9 millones de dólares), lo que representa un alza interanual del 5,8 %.

En tanto, la petrolera, la mayor productora de hidrocarburos de Argentina, indicó que sus inversiones alcanzaron en los primeros seis meses del año a 47.790 millones de pesos (620,6 millones de dólares), con una caída interanual del 32,2 %.

YPF indicó que en el segundo trimestre, al igual que otras compañías en el mundo, experimentó un deterioro de activos "que se generó principalmente por la caída de los precios tanto a nivel mundial como local".

"En lo que respecta al mercado de crudo y combustibles, la contracción en la demanda impactó fuerte en las ventas de YPF. Las ventas de naftas cayeron un 85 % en la última semana de marzo y a partir de ese momento fueron repuntando gradualmente, estabilizándose en el mes de julio con una caída de entre 40 y 45 %", explicó la empresa.

Esta caída en las ventas, entre otras cosas, afectó los ingresos de la compañía.

"La producción de hidrocarburos también se vio afectada por esta situación, disminuyendo un 9 % respecto al trimestre anterior", detalló la petrolera.

La compañía señaló que "está ejecutando una fuerte revisión de su estructura de costos para lograr una operación competitiva a nivel mundial y promoviendo eficiencias que le permitan preparar el escenario para cuando se supere la situación".

En el plano financiero, destacó que en julio pasado logró concretar un canje de deuda "exitoso" que le permite mejorar su perfil de endeudamiento.

"Con todas estas acciones que se van implementando ya se comienzan a ver algunos resultados operativos y financieros que permiten vislumbrar que el momento más crítico de la difícil situación profundizada por el efecto de la pandemia comienza muy lentamente a despejarse", aseguró.