EFERío de Janeiro

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, afirmó este jueves que su Gobierno quiere potenciar los negocios de Brasil con los países árabes y negó que su visita a Israel representara un alejamiento de esos países.

"Estuve hoy con la ministra de Agricultura, Tereza Cristina, para conversar sobre el encuentro que tendrá con la comunidad árabe la próxima semana y que servirá para potenciar los negocios con la comunidad árabe por parte de Brasil", afirmó el líder ultraderechista en una transmisión al vivo en su portal en Facebook.

El mandatario aseguró que, así como viajó a Estados Unidos, Chile e Israel para conversar sobre negocios, también lo hará a otros países con los que no se identifica políticamente porque Brasil quiere negociar "con todo el mundo".

"Queremos negocios con todo el mundo. También los queremos con la comunidad árabe. Tengo incluso un viaje marcado este año para China. Queremos colocar a Brasil en el lugar destacado que merece", afirmó al referirse a la reunión que su ministra de Agricultura tendrá el 10 de marzo con 51 diplomáticos de países árabes en Brasil.

El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Ernesto Araújo, afirmó igualmente este jueves que Bolsonaro debe realizar una visita a algunos países árabes aún en el primer semestre de este año.

"En los próximos días vamos a definir un programa de visitas del presidente a países árabes. Intentaremos hacerlo en el primer semestre, comenzando por los países que son nuestros principales socios. Después iremos a otros", afirmó el canciller tras una comparecencia al Congreso.

Araújo descartó que el viaje de Bolsonaro a Israel pueda perjudicar las importantes exportaciones brasileñas de carne a los países árabes pese a que la propia ministra de Agricultura admite que los productores temen una represalia.

El presidente se refirió al acercamiento con la "comunidad árabe" luego de que su viaje a Israel, su visita a lugares de Jerusalén ocupados por los israelíes y su decisión de abrir una oficina de negocios en Jerusalén hubiera sido duramente criticada por la comunidad árabe.

El secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit, afirmó que Brasil "viola las leyes internacionales" por haber anunciado su intención de abrir una oficina de negocios en Jerusalén, ya que la "ley internacional considera a Jerusalén tierra ocupada y prohíbe el traslado de embajadas y de oficinas comerciales".

Abulgueit señaló igualmente que la decisión de Bolsonaro "no sirve a los esfuerzos para la paz" en Oriente Medio y tampoco ayuda a desarrollar las relaciones entre Brasil y los países árabes, que son notables importadores de la carne de pollo y vacuno brasileña.

En la misma transmisión al vivo por internet de Bolsonaro, su ministro del Gabinete de Seguridad Institucional, el general retirado Augusto Heleno Ribeiro, aseguró que la orientación del jefe de Estado en política externa es aproximarse a todos los países que puedan generar beneficios al país sin distinciones ideológicas o políticas.

"Es lógico que tenemos excepciones con algunas aberraciones, pero mantendremos el comercio con, por ejemplo, la comunidad árabe, que es importante y numerosa para el país. En Brasil judíos y árabes conviven muy bien. Tenemos una importante balanza comercial con la comunidad árabe que nos interesa mantener", afirmó.

Los países árabes "son nuestros socios y eso no será afectado. Muchos dijeron que la visita a Israel era un alejamiento de la comunidad árabe pero es mentira. No va a ocurrir", agregó.