EFEToronto (Canadá)

El fabricante de material ferroviario y aeronáutico Bombardier anunció este jueves que perdió 200 millones de dólares en el primer trimestre de 2020, frente a los 239 millones de beneficios netos de hace un año, y que está empezando a reanudar su producción tras el parón provocado por el COVID-19.

Bombardier reportó unos ingresos de 3.691 millones de dólares, un 5 % más que en el primer trimestre de 2019 con un resultado bruto de explotación ajustado de 171 millones de dólares, un 36 % inferior al conseguido hace un año.

La compañía también señaló que tiene disponible 2.069 millones de liquidez, un 21 % menos que el 31 de diciembre de 2019. En el primer trimestre, la compañía gastó 1.600 millones de efectivo.

Bombardier señaló que el aumento de los ingresos durante el trimestre es fruto principalmente de entregas adicionales de unidades del reactor de negocios Global 7500 así como de proyectos ferroviarios en el Reino Unido y Alemania.

El presidente y consejero delegado de Bombardier, Éric Martel, señaló en un comunicado que la compañía "ha empezado la gradual reanudación de operaciones de manufactura tanto en la unidad de Aviación como la de Transporte necesarias para entregar la fuerte cartera de pedidos ferroviaria y seguir el aumento de la producción de Global 7500".

El martes, un portavoz de la compañía confirmó a Efe que Bombardier reanudará de forma progresiva su producción en Canadá a partir del 11 de mayo, lo que supondrá la reincorporación de unos 11.000 trabajadores en las próximas semanas.

Bombardier también señaló que la COVID-19 impide ofrecer en estos momentos una guía sobre los resultados para este año debido a la "continuada incertidumbre" sobre la duración de la pandemia.

"Sin embargo, de acuerdo a nuestra valoración actual de la situación de COVID-19, y la continuada reanudación gradual de nuestras operaciones, esperamos que la actividad empresarial alcanzará su punto más bajo en el segundo trimestre", explicó el fabricante.

Bombardier también advirtió que la unidad de Aviación, de la que depende totalmente su futuro tras la venta en el primer trimestre de las unidades de material ferroviario y de aviación comercial, "sufrió una significante ralentización del número de pedidos durante el mes de marzo".

Pero la compañía añadió que los pedidos del reactor de negocios Global 7500 siguen "básicamente intactos".