EFESao Paulo

Brasil espera triplicar en los próximos cinco años el comercio con Irán, después del levantamiento de las sanciones al país asiático por parte de Estados Unidos y la Unión Europea (UE), según el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro, informó hoy la prensa.

"Creo que podemos a corto plazo, en un horizonte de cinco años, triplicar nuestra corriente de comercio con Irán", dijo Monteiro al diario Folha de Sao Paulo

En 2015, el comercio bilateral entre Brasil e Irán alcanzó los 1.670 millones de dólares, un 30 % inferior al de 2011, cuando se endurecieron las sanciones y el saldo de la corriente comercial favorecía las exportaciones brasileñas en un 98,5 %.

Monteiro lideró en octubre una misión comercial brasileña de 33 empresas que buscan su acceso al mercado iraní y el ministro encabezará también, probablemente en marzo o abril, la primera reunión mixta de temas económicos con representantes de ambos países.

En la mesa está la propuesta de un acuerdo de facilitación de inversiones con Irán, similar al suscrito por Brasil con países como México, Colombia y Chile.

El presidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (ACEB), José Augusto de Castro, confía en que las buenas relaciones entre Brasilia y Teherán facilitarán la retomada del comercio entre los dos países.

"Políticamente, en los últimos años, Brasil no fue hostil a Irán y eso, posiblemente, se va a revertir en exportaciones para ese país", apuntó de Castro.

El llamado grupo G5+1 (EEUU, Rusia, China, Francia, el Reino Unido y Alemania) negoció con Irán durante 18 meses para pactar el pasado 14 de julio el histórico acuerdo con Irán.

Éste exige que la República Islámica limite ciertos aspectos de su programa nuclear durante entre 10 y 25 años, a cambio del levantamiento de sanciones.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) certificó el sábado que Irán ha puesto en marcha todas las exigencias del acuerdo, como el desmantelamiento de centrifugadoras para enriquecer uranio, la exportación de uranio ya producido y remodelación de la planta de agua pesada de Arak para que no pueda producir plutonio

El levantamiento de las sanciones permitirá a Irán, país con el que Estados Unidos no mantiene relaciones diplomáticas oficiales desde 1979, disponer de unos 100.000 millones de dólares en activos que se encontraban bloqueados en todo el mundo.

En la práctica, Estados Unidos anula las restricciones relativas al programa nuclear de Irán que afectaban a sectores económicos de la Repúblicas Islámica -como el financiero o el petrolero- y que dificultaban la actividad comercial internacional del régimen iraní.

Estados Unidos retirará a cientos de personas y compañías de "listas negras" que les imponían sanciones y, entre otras medidas, emitirá permisos para que empresas estadounidenses vendan aviones civiles a Irán, que tiene una de las flotas más antiguas del mundo.

Además, Estados Unidos permitirá la importación de productos iraníes como las alfombras, los pistachos o el caviar, así como la creación de filiales de empresas estadounidenses que, con ciertas restricciones, podrán hacer negocios en Irán.