EFERío de Janeiro

Brasil, el mayor productor y exportador mundial de caña, azúcar refinado y etanol de caña, recogerá 585,2 millones de toneladas de caña en la cosecha 2021-2022, con una caída del 10,6 % con respecto a la anterior, debido a los problemas climáticos enfrentados por el país.

La nueva y negativa proyección para la cosecha brasileña de caña de azúcar, la cuarta y última para la zafra que concluye en las próximas semanas, fue divulgada este miércoles por la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), órgano técnico vinculado al Ministerio de Agricultura.

Según la Conab, la caída en la producción de caña será consecuencia de las condiciones climáticas adversas registradas en el último año, principalmente la sequía que afectó al país a comienzos de 2021 y las fuertes heladas registradas en junio y julio, que impactaron la productividad de importantes regiones productoras.

"La combinación de una sequía en el segundo trimestre (de 2021), en una intensidad que no se veía hacía muchos años, con las bajas temperaturas de junio, julio y agosto, y las heladas puntuales en diversos cultivos, provocó una acentuada caída en la productividad en la zonas productoras en el centro y sur del país", afirmo el presidente de la Conab, Guilherme Ribeiro, citado en un comunicado del organismo.

La Conab también atribuyó la caída de la producción a una reducción del 3,5 % en las áreas cultivadas, desde 8,6 millones de hectáreas para la zafra 2020-2021 hasta 8,3 millones de hectáreas en la cosecha 2021-2022.

Los técnicos constataron que, pese a los buenos precios del azúcar y del etanol en los mercados internacionales, muchos agricultores substituyeron sus cultivos de caña por los de maíz y soja, que son actualmente más rentables.

"La disputa por área se está acentuando en Brasil. La rentabilidad de la tierra es un factor de decisión cada vez más determinante a la hora de escoger la actividad a la que será destinada la tierra. La suma de la rentabilidad de soja y de maíz es prácticamente imbatible", dijo el director de Informaciones Agropecuarias de la Conab, Sergio De Zen.

"Eso explica las dificultades para expandir o incluso mantener el área cultivada con caña", agregó.

De acuerdo con la Conab, ante la reducción de la cosecha de caña, tanto la producción brasileña de azúcar como la de etanol encogieron este año.

La producción de azúcar refinada en el último año fue calculada en 35,05 millones de toneladas, con una caída del 15 % con respecto al período 2020-2021, según el organismo.

Por su parte, la producción de etanol, incluyendo tanto la procedente de caña como la de maíz, cayó en un 7,7 %, hasta 30.260 millones de litros. La producción de etanol exclusivamente de caña se redujo en un 10 %, hasta 26.780 millones de litros.

Las exportaciones brasileñas de azúcar, pese al aumento de la cotización del producto en el mercado internacional, se limitaron a 26 millones de toneladas, lo que representa una caída del 19,3 %.

Por su parte, las exportaciones de etanol se redujeron en un 38,9 %, hasta 1.800 millones de litros.