EFENaciones Unidas

Costa Rica propuso este viernes al resto del mundo la creación de un fondo de medio billón de dólares para ayudar a los países en vías de desarrollo a superar la crisis del coronavirus.

La iniciativa fue presentada de forma oficial por el presidente costarricense, Carlos Alvarado, con el respaldo de la ONU, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y del Gobierno de España, entre otros, en un acto virtual organizado en los márgenes de la Asamblea General de Naciones Unidas.

Alvarado, que ya había venido adelantando la propuesta en los últimos días, defendió que este instrumento puede ser una "opción concreta" e "innovadora" para dar respuesta a los problemas económicos que enfrenta todo el mundo -y especialmente los países de bajos y medios ingresos- por la pandemia.

Bautizado como Fondo contra la Economía del COVID-19 (FACE, por sus siglas en inglés), este instrumento buscaría recaudar 500.000 millones de dólares con aportaciones de un 0,7 % por parte de las economías más ricas, que representan un 80 % del Producto Interior Bruto Mundial (PIB).

Esa cantidad se destinaría a apoyar a las economías pobres y emergentes en la mitigación del impacto de la crisis, para reactivar la actividad y reconstruir con modelos mejores tras la pandemia.

El apoyo se llevaría a cabo a través de préstamos en condiciones muy ventajosas y sin la condicionalidad que se requiere habitualmente en las líneas de crédito de instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Alvarado defendió la necesidad de una acción de este tipo ante el aumento de la desigualdad que está provocando la pandemia, con las economías más avanzadas capaces de poner en marcha grandes paquetes de estímulo mientras otras no tienen los recursos suficientes.

El presidente costarricense advirtió de que esa situación puede terminar por tener un impacto negativo para los países ricos, con un aumento de las migraciones, efectos en el comercio internacional o problemas de seguridad.

Según subrayó, la solidaridad y el altruismo, "hacer lo que es mejor para todo el mundo", coinciden este viernes con el "interés propio" de todos los países.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, apoyó la creación del FACE y expresó su especial preocupación por los países de Latinoamérica y el Caribe, dada la fuerte crisis económica que están viviendo.

Según dijo, ante la actual coyuntura creada por la pandemia el mundo debe actuar de manera conjunta y ser creativo.

La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, consideró la propuesta como algo muy oportuno y defendió la necesidad de que todo el mundo tenga acceso a recursos excepcionales para hacer frente a la crisis.

Bárcena insistió en que el FACE "redistribuye" del mundo desarrollado al mundo en vías de desarrollo una liquidez que existe y que es importante movilizar.

También participó en el acto para respaldar la iniciativa el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, quien recalcó que la media sería una muestra de solidaridad, pero también va en el interés propio de los países ricos.

"Un problema global requiere soluciones globales", insistió Stiglitz, que consideró fundamental que las medidas de apoyo que organismos como el G20 han aprobado para los países más pobres del mundo se amplíen a las economías emergentes.

La próxima semana, líderes de varios países tienen previsto reunirse en un foro impulsado por la ONU, Canadá y Jamaica para avanzar en fórmulas de financiación de políticas de desarrollo y de apoyo a los más necesitados en el contexto de la pandemia.