EFELa Habana

El primer ministro de Cuba, Manuel Marrero, admitió que es "necesario rectificar y adoptar nuevas decisiones" sobre la reforma económica conocida como "Tarea Ordenamiento" porque su objetivo "no se ha logrado en su totalidad".

Marrero se expresó de esta forma en su informe de Rendición de Cuentas a la Asamblea Nacional (parlamento unicameral), un documento de 42 páginas que presentará la semana que viene a los diputados cubanos pero que este viernes adelantaba el medio oficial Cubadebate.

El "ordenamiento", implementado desde enero pese a la pandemia, consistió en una unificación monetaria y cambiaria, un incremento de los precios y salarios, así como una reducción de subsidios y la consecuente devaluación del peso cubano (cup), lo que disparó la inflación en el comercio minorista y la economía informal debido a la escasez de productos.

En el informe se reconoce que no se lograron los objetivos de otorgarle al cup "el papel que le corresponde como centro del sistema financiero cubano, transformar los ingresos de la población y eliminar gradualmente los subsidios excesivos y gratuidades indebidas".

Por tanto, añade el informe, se tomarán "nuevas decisiones sobre varios elementos de su diseño inicial".

SIGUEN LAS INSATISFACCIONES

Según Marrero, se han generado "resultados no deseados y múltiples insatisfacciones entre la población", cuyas causas aluden a la "difícil situación de la economía mundial y la del país en particular, en la que se decidió llevar a cabo el proceso, unido a los problemas de diseño y las dificultades propias en su implantación".

El jefe de Gobierno menciona los precios "excesivos", la falta de correspondencia entre estos y la calidad de los productos, "insuficiencias" en el sistema empresarial estatal y otras formas productivas e "insatisfacciones con los nuevos salarios o ingresos y las modificaciones en las formas de pago".

Refiere entonces que el crecimiento "sostenido" de los precios ha afectado la capacidad de compra, con mayor impacto en las personas de menor poder adquisitivo.

El salario mínimo aumentó en enero en torno un 450 % y pasó de más de 400 pesos cubanos (cup) a 2.100 (de unos 17 a unos 87 dólares mensuales al cambio oficial de 24 cup por dólar).

Sin embargo, nunca cotizó a ese precio en el mercado informal, donde ya supera los 80 cup respecto a la divisa extranjera, impulsado por la escasez de productos, la deprimida industria nacional, el impacto de la pandemia y el recrudecimiento de las sanciones económicas de EE.UU.

A ello se suma la concentración de alimentos y otros productos básicos en tiendas de pago exclusivo en divisas (mlc), pese a que la mayoría de la población cobra sus salarios en pesos cubanos.

El valor de la canasta de bienes y servicios diseñado en el "ordenamiento" fue de 1.528 pesos, pero hoy ronda los 3.250 solo en La Habana, según el cálculo oficial.

INFLACIÓN

A finales de octubre, el Gobierno cubano reconoció una inflación del 60 % en los precios minoristas en los comercios y del 6.900 % en el mercado informal, un encarecimiento de los precios que está generando malestar entre la población.

"Ese 60 % no pega con lo que la gente está viviendo. La gente está viviendo precios siete, diez veces más grandes", admitió entonces el diputado cubano Marino Murillo en la última sesión del parlamento en octubre.

Ahora, el informe de Marrero explica que "la combinación de una disminución de los ingresos en divisas de la economía, con la consecuente restricción de la oferta de bienes y servicios en moneda nacional impacta en la inflación".

El primer ministro ha acotado que mantienen el propósito del "ordenamiento" y que adoptarán "un conjunto de medidas con vistas a detener la espiral inflacionaria y lograr la estabilización macroeconómica del país".

El informe incluye otros asuntos importantes en Cuba tales como la situación de la vivienda y el enfrentamiento a la pandemia de la covid-19.

NOTA A LOS ABONADOS: Las decisiones de las autoridades cubanas de los últimos meses han diezmado el equipo de la delegación de Efe en La Habana, donde actualmente solo dos periodistas pueden seguir ejerciendo su labor. Efe espera poder recuperar en los próximos días su capacidad informativa en la isla.