EFEBuenos Aires

La tasa de desempleo en Argentina bajó al 10,2 % en el primer trimestre de este año, pero los analistas advierten que la cantidad de personas que buscan trabajo y el nivel de empleo aún no alcanzan los niveles prepandemia.

La tasa de desempleo entre enero y marzo pasados bajó 0,8 puntos porcentuales respecto del paro registrado en el cuarto trimestre de 2020, según los datos difundidos este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En tanto, descendió 0,2 puntos porcentuales desde la registrada en igual período de 2020, que había sido del 10,4 %, de acuerdo a los datos oficiales.

La desocupación había trepado a 13,1 % en el segundo trimestre de 2020 y los analistas advirtieron que no escaló más porque la población activa o que busca empleo se redujo al 38,4 %, al inicio del aislamiento obligatorio debido a la pandemia de covid-19, luego, con el correr de los trimestres, fue descendiendo de la mano de la apertura de las actividades.

Para el director del Centro de Estudios para la Producción, Daniel Schteingart, la tasa de desempleo en el primer trimestre del año permaneció "estable" por “la caída en la tasa de actividad, que si bien se ha recuperado” desde el segundo trimestre de 2020, “no volvió a niveles prepandemia”, según publicó en su cuenta de Twitter.

Según el Indec, la tasa de actividad -que mide la población económicamente activa sobre el total de la población- se ubicó en el 46,3 %, 1,3 puntos porcentuales por encima del último trimestre de 2020, pero 0,8 puntos porcentuales por debajo del primer trimestre de 2021.

Un informe de la consultora LCG preveía un incremento de la población activa, aunque lejos de los niveles pre-pandemia, “lo que refleja la necesidad de los trabajadores de sumar nuevos ingresos en momentos que el poder adquisitivo de los salarios sigue ajustando a la baja, que no se corresponde directamente con la creación de nuevo empleo”.

De hecho, la tasa de empleo en 41,6% -1,5 puntos porcentuales más que el trimestre anterior, pero 0,6 puntos porcentuales por debajo del primer trimestre de 2020- muestra que aún hay 270 mil empleos menos que en el primer trimestre del año pasado, según tuiteó la consultora Adrián Carrino.

DE PARO, SUBOCUPADOS E INFORMALES

El resultado es que al primer trimestre de este año estaban en paro 1,3 millones de personas, según el informe oficial, al considerar que sobre la población total de 45,8 millones de personas, se realiza la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) con un universo que engloba a 31 aglomerados urbanos y 28,8 millones de personas.

En tanto, la desocupación trepó al 12,3 % para las mujeres, mientras que, entre los varones, se ubicó en 8,5 % en el primer trimestre.

Además, según el Indec, la cuarta parte de la población ocupada se identificó como subocupada –que trabaja menos de 35 horas semanales y está dispuesta a trabajar más horas–, demandante de empleo o que no busca activamente otro empleo pero está disponible para trabajar más horas.

El índice de subocupación del primer trimestre se ubicó en el 11,9 %, 0,2 puntos por encima del registrado en igual período del año pasado, y la tasa de ocupados demandantes de empleo fue del 16,5 %, de 1,4 puntos por debajo del primer trimestre de 2020.

Luego, en el total de ocupados en el período, se mantiene una alta informalidad: el 71,8 % son asalariados -de los cuales el 32,4% no tiene descuento jubilatorio-; el 24,4% son trabajadores por cuenta propia; el 3,1%, patrones; y el 0,7% corresponde a trabajadores familiares sin remuneración.

NUEVAS RESTRICCIONES

A partir de abril pasado el Gobierno de Alberto Fernández determinó nuevas restricciones a la circulación para apaciguar los efectos de la segunda ola de contagios.

“En los momentos que se adoptan mayores restricciones a la movilidad de las personas, se produce una revisión de los planes de contratación de las empresas de nuevos trabajadores y trabajadoras tendientes a limitar las incorporaciones”, advirtió el último informe de empleo registrado del Ministerio de Trabajo.

Para evitar que se profundicen los problemas de empleo, el Gobierno mantiene vigente la prohibición de los despidos sin causa justificada y un programa a través del cual el Estado paga parte de los salarios de los trabajadores del sector privado en las actividades más afectadas por la pandemia.