EFEQuito

España percibe que Ecuador está en "un momento clave" en su ciclo económico para "despegar y posicionarse de manera diferente y más atractiva", aunque debe resolver algunas "asignaturas pendientes" y dar mayor garantía a la inversión.

Así lo dijo la secretaria de Comercio Exterior española, Xiana Méndez, en una entrevista a Efe, con motivo de la visita que realiza a Quito, y tras una petición del nuevo presidente, Guillermo Lasso, de gestar una verdadera "asociación estratégica" entre ambos países.

El presidente quiere "una asociación estratégica, un 'partenariado', es decir, no ser clientes y proveedores, ser socios estratégicos, países hermanos", precisó la secretaria, y puntualizó que aunque los dos países ya lo son, aún "queda mucho por construir en los próximos años".

PUNTO DE INFLEXIÓN

"Este es un momento especialmente importante por lo que supone la recuperación económica. Para Ecuador es un punto de inflexión, un momento clave en el ciclo económico, en el que tiene que despegar y posicionarse de manera diferente y más atractiva en comparación con otros países de la región", afirmó tras un desayuno con la Cámara Oficial de Comercio de España en Quito.

Méndez, que estuvo al frente de la Oficina Comercial española en Ecuador hasta 2018, se ha reunido desde su llegada, este jueves, con los ministros de Telecomunicaciones, de Producción y Comercio Exterior, y de Ambiente, así como con el viceministro de Finanzas.

También ha visitado la obra del Metro de Quito, a cargo de la española Acciona (un "proyecto transformador" que está a punto de ser entregado), y ha mantenido un encuentro con representantes de organismos multilaterales para "hablar de las perspectivas de crecimiento para el país" y los "fondos de aquí al final del año".

"Ellos tienen mucho que decir y eran optimistas también", declaró.

NUEVAS OPORTUNIDADES

La última vez que Méndez visitó el país fue a finales de 2019 pero, ahora, se ha aprovechado la llegada del nuevo Gobierno y su deseo de ampliar horizontes en la relación bilateral para buscar nuevas oportunidades.

Infraestructuras y energías renovables, que no extractivismo, son los sectores en los que, a su juicio, España y Ecuador tienen un mayor campo de cooperación, siempre y cuando las licitaciones tengan en cuenta conceptos de calidad y no meramente el precio.

"La empresa española compite con un compromiso de largo plazo, con generación de empleo, con transferencia de tecnología y una calidad que no tiene comparación. Si en el futuro las licitaciones van por ese lado, y no solo de la parte económica, va a tener enormes oportunidades", aseguró Méndez.

También sobre la mesa el sector de las telecomunicaciones, en el que el Ejecutivo de Lasso quiere desarrollar para ampliar la cobertura nacional y la calidad de banda.

Según datos del Banco Central ecuatoriano, España fue en 2020 el principal inversor del mundo en Ecuador con 304,9 millones de dólares, seguido de Canadá con 267 y Reino Unido con 111,9 millones.

Y en 2019 ("2020 es para olvidar por los efectos de la pandemia"), la balanza comercial bilateral había llegado a un récord de más de 1.200 millones de dólares, equilibrada en un casi exacto 50% para cada país.

UN MERCADO "APETECIBLE"

La salida de la pandemia con el avance de la vacunación, la llegada de Lasso -un exbanquero conocedor del mundo de la inversión- y, también, la cercanía cultural y empresarial entre los dos países, hacen que Ecuador sea un mercado "apetecible" para los españoles.

"Es un mercado de alta rentabilidad que, tradicionalmente, ha sido también de riesgo. Teniendo en cuenta esos dos elementos y las perspectivas que ahora se ponen sobre la mesa, el atractivo va a ser mayor que el miedo", vaticinó la secretaria española.

Para alentar la productividad y el empleo, Lasso ha lanzado distintos acercamientos a EE.UU., Inglaterra, Japón, México y otros estados, si bien la base cultural con España y la historia en común son una receta "muy buena", pero "dependerá también que desde el Gobierno ecuatoriano se impulse y se den facilidades y se mantengan los cauces abiertos".

Se refería a la necesidad de "estabilidad del marco legislativo, la seguridad jurídica, que es una demanda de largo plazo" y también de "una agenda social" que vaya de la mano de la política y la económica como para "no dejar a nadie atrás".

Todo ello como base a esa "asociación estratégica" de la que habla Lasso, que consiste "no sólo en invertir", sino "en crear empleo y transferir tecnología".

En la búsqueda de horizontes, la visita de Méndez deja una serie de contactos "en las próximas semanas" con "más reuniones y un diálogo más fluido" entre las dos partes, un sendero abonado por el "optimismo", que el cambio de gobierno ha traído y, también, la vacunación.

Elías L. Benarroch