EFESao Paulo

El Commerzbank, segundo mayor banco de Alemania, anunció hoy en Sao Paulo que iniciará en el segundo semestre operaciones en Brasil, país que abrigará su primera subsidiaria propia en Latinoamérica, una región en la que opera con oficinas de representación y a través de corresponsales locales.

El administrador general del Commerzbank Brasil, Harald Lipkau, dijo en una rueda de prensa que la entidad bancaria alemana espera la autorización por parte del Banco Central brasileño para comenzar sus operaciones a finales de junio o comienzos de julio en una primera agencia en Sao Paulo.

"Tenemos la licencia del Banco Central para constituir el banco y esperamos la licencia para poder operar", detalló Lipkau, quien comentó que el capital inicial de la subsidiaria será de entre 60 millones y 70 millones de euros (entre unos 66,6 millones y 77,7 millones de dólares).

El nuevo banco operará en Brasil con clientes jurídicos y con foco en las empresas alemanas y europeas que tienen filiales en el país suramericano y en las brasileñas que pretendan instalarse o relacionarse en Europa, principalmente en Alemania.

El Commerzbank aún no puede establecer relaciones comerciales formales con sus potenciales clientes, "pero ya hemos sentido el interés de grandes, pequeñas y medianas empresas", apuntó el ejecutivo.

Lipkau defendió la presencia en Brasil por las "relaciones intensas" entre Alemania y el país suramericano.

Alemania es el cuarto socio comercial de Brasil, detrás de China, Estados Unidos y Argentina.

La elección de Sao Paulo fue de "forma natural", por tratarse de la mayor metrópoli suramericana y en la que grandes empresas alemanas tienen sedes, como Volkswagen, Bayer, Basf y Siemens, entre otras, citó Roland Boehm, miembro del Consejo de la División de Corporaciones Internacionales del Commerzbank.

Boehm destacó que el inicio de operaciones en Brasil con una subsidiaria propia es una "parte importante de la estrategia de internacionalización" del banco, que responde por un tercio de las operaciones del comercio alemán.

La entidad funciona desde hace sesenta años en Brasil con una oficina de representación.

Ahora, el banco ofrecerá servicios de transferencias, operaciones de cambio, pagos, remesas y comercio exterior.

El proceso de apertura de una subsidiaria propia en Brasil fue de dos años de "trabajo intenso", relató Boehm.

De otro lado, Lipkau descartó la "posibilidad de adquisiciones" de otros bancos, como las operaciones en Brasil del Citibank que fueron puestas a la venta por la matriz estadounidense.

"Eso fue evaluado, pero decidimos constituir una subsidiaria propia. En el momento estamos enfocados en la constitución de nuestro propio banco y no estamos interesados en comprar otro", subrayó.

Sobre la compleja situación económica y la crisis política de Brasil, Boehm dijo: "no podemos hablar del momento político. Pero confiamos que Brasil va a emerger y vemos una tendencia positiva a largo plazo".

Brasil, en recesión desde el año pasado, sufrió una contracción económica del 3,8 % en 2015 y enfrenta desempleo en aumento, altas tasas de intereses y una inflación del 10,67 % el año pasado.

También enfrenta una crisis política que convirtió a Michel Temer en presidente interino desde el 12 de mayo en sustitución de Dilma Rousseff, separada del cargo mientras el Senado la somete a un proceso de destitución por supuestas maniobras para maquillar los balances de las cuentas públicas en 2014 y 2015.