EFEWashington

El déficit en el comercio exterior de bienes y servicios de Estados Unidos (EE.UU.) subió un 9,7 % en mayo frente al mes de abril, hasta los 54.600 millones de dólares, con un descenso más leve de las exportaciones e importaciones por la parálisis económica causada por la pandemia de la COVID-19.

La cifra es levemente superior a los 53.000 millones anticipados por los analistas.

Según los datos publicados este jueves por el Departamento de Comercio, las exportaciones cayeron un 4,4 %, hasta los 144.500 millones, mientras que las importaciones descendieron un 0,9 %, hasta los 199.100 millones de dólares.

Las exportaciones se hundieron a un nivel no visto desde 2009.

"El declive en las exportaciones e importaciones que continuó en mayo fue, en parte, debido al impacto de la COVID-19, a medida que los negocios estuvieron operando a una capacidad limitada o cesaron sus operaciones completamente, y el movimiento de viajeros internacional fue restringido", indicó el reporte.

En el acumulado de los primeros cinco meses del año, el déficit comercial de EE.UU. descendió un 9,1 % con respecto al mismo periodo de 2019.

El déficit comercial con China, muy sensible políticamente por las tensiones entre ambos países, aumentó en 1.900 millones de dólares en mayo con respecto al mes anterior, hasta los 27.900 millones de dólares.

En lo que va de año, este déficit se ha reducido un 35 % respecto al mismo periodo de 2019.

Por otro lado, las exportaciones a la Unión Europea se redujeron al menor nivel desde 2016, debido a la merma en el comercio global.

FUTURO SOMBRÍO E INCIERTO

El comercio global caerá entre un 13 % y un 32 % en 2020 por la perturbación de la actividad económica causada por la pandemia de COVID-19, según datos de Organización Mundial del Comercio (OMC).

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) subrayó hace una semana que el coronavirus ha tenido un "impacto más negativo" de lo esperado sobre la economía mundial dado que se prevé ahora una contracción del 4,9 % para 2020, frente al 3 % calculado en abril.

El FMI recalcó la "debilidad" en el consumo privado consecuencia de "la combinación de un gran shock adverso de demanda y un alza de precaución en los ahorros", así como en la inversión empresarial debido "al aplazamiento de gasto de capital dada la elevada incertidumbre".

De las grandes economías, solo China se mantendrá en tasas positivas, con un crecimiento del 1 %, aún así dos décimas menos de lo previsto en abril, mientras que Estados Unidos caerá un 8 % este año, casi dos puntos más que el 6,1 % previsto hace tres meses; Japón sufrirá un retroceso del 5,8 %, frente a la contracción del 5,2 % pronosticada en abril y el Reino Unido se contraerá un 10,2 %, en comparación con el 6,5 % estimado hace tres meses.

"La pandemia de la COVID-19 ha tenido un impacto más negativo de lo anticipado en la actividad en la primera mitad de 2020, y la recuperación se proyecta que sea más gradual de lo previsto anteriormente", señaló el Fondo en su informe.

MÁS ESTÍMULO FISCAL EN EE.UU.

Los últimos indicadores económicos apuntan a una profunda crisis por la pandemia del coronavirus en EE.UU.

El tercer y último cálculo de evolución del producto interno bruto (PIB) del primer trimestre del año dejó una caída del 5 % anual, la mayor desde 2008.

La Reserva Federal (Fed) ha advertido de los "considerables riesgos" dada "la extraordinaria incertidumbre" y ha pronosticado una tasa de desempleo en EE.UU. por encima del 9 % a final de año.

Para contrarrestar esta situación, el Congreso de EE.UU. ha aprobado un masivo plan de estímulo de 2,2 billones de dólares y discute otro adicional, mientras que la Fed ha recortado los tipos de interés a casi 0 % y ha sumado varias rondas sucesivas de masivas inyecciones de liquidez a los mercados.