EFEQuito

El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, cambiará a su ministro de Economía, Simón Cueva, después de las protestas contra las políticas económicas del Gobierno lideradas por el movimiento indígena y campesino durante dieciocho días.

El cambio de ministro en la cartera de Economía y Finanzas fue confirmado este lunes a Efe por una fuente del Gobierno y se hará oficial en las próximas horas.

Cueva forma parte del gabinete de Lasso desde que comenzó su mandato presidencial hace algo más de trece meses y se ha caracterizado por mantener una estricta disciplina fiscal y sólidos fundamentos macroeconómicos, incluida una reforma tributaria para aumentar la recaudación.

Con ello se ha buscado cumplir las metas del programa crediticio que Ecuador mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 6.500 millones de dólares, de los que ya se han desembolsado 5.800 millones de dólares.

La partida más reciente, de 1.000 millones de dólares, fue aprobada la pasada semana por el FMI después de que el Gobierno efectuase una serie de medidas correctivas solicitadas por la institución para subsanar varias observaciones que impidieron que recibiese antes ese dinero.

Entre esas observaciones estaba realizar auditorías a las petroleras estatales y reportar mayor exactitud en el gasto estatal de pensiones y salud respecto al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

En el periodo que Cueva ha estado al frente del Ministerio de Economía y Finanzas, el producto interior bruto (PIB) de Ecuador registró en 2021 un crecimiento del 4,2 % respecto a 2020, lo que le permitió avanzar en su recuperación económica pero sin alcanzar todavía los niveles previos a la pandemia de la covid-19.

Asimismo, en el primer trimestre de 2022 la economía ecuatoriana creció 3,8 % respecto al mismo periodo de 2021 y 0,4 % en comparación al último cuatrimestre del año pasado, impulsado por el consumo nacional y la inversión privada, tanto nacional como extranjera.

Sin embargo, los consumidores ecuatorianos también se han visto afectados por un fuerte incremento de los precios, en sintonía con la tendencia global, por lo que el aumento del coste de la vida fue uno de los motivos que llevó al movimiento indígena y campesino a convocar una movilización que se prolongó durante dieciocho días.

Esas movilizaciones, que se saldaron con 6 fallecidos y unos 500 heridos entre manifestantes y fuerzas del orden, acabaron el jueves pasado con un acuerdo entre el Gobierno y las organizaciones convocantes a la protesta donde el Ejecutivo concedía parcialmente el pliego de diez demandas.

Entre las medidas más destacadas incluidas en el acuerdo está la rebaja de 15 centavos de dólar por galón (3,78 litros) en los combustibles subsidiados, la derogatoria de un decreto que promovía la actividad petrolera y el compromiso de no dar más concesiones mineras en zonas sensibles como reservas naturales y territorios ancestrales de indígenas.