EFERío de Janeiro

El órgano regulador de las telecomunicaciones en Brasil defendió este lunes la revocación de un decreto de 1998 que restringe la participación del capital extranjero en este sector en el país, que ya es dominado por subsidiarias de la española Telefónica y la mexicana América Móvil.

La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) manifestó este lunes que la eliminación de la restricción "puede hacer el sector de telecomunicaciones más competitivo en Brasil".

La norma en discusión es un decreto que impone límites a la composición del capital extranjero en empresas del sector de telecomunicaciones en Brasil y que fue publicado en 1998, el año en que fue privatizada la estatal Telebras, que tenía el monopolio del sector.

Según tal decreto, "la mayoría de las cuotas o de acciones con derecho a voto de una empresa de telecomunicaciones en Brasil tiene que pertenecer a personas naturales residentes en Brasil o a empresas constituidas bajo la legislación de Brasil y con sede y administración en el país".

Tal norma obligó a todas las empresas extranjeras que operan en el sector a constituir directamente empresas en Brasil y establecer complicados acuerdos societarios para garantizar que el centro decisorio de las operadoras estaría en el país y no en el exterior.

Sin embargo, en respuesta a una consulta que le hizo el Ministerio de Comunicaciones, la Anatel se dijo favorable a la revocación de dicha imposición.

De acuerdo con el regulador, en la época del decreto el Gobierno estaba preocupado con que el control sobre las empresas del sector quedara en manos de empresas sin sede ni estatuto jurídico en el país.

"Pero hoy en día gran parte de la inversión en el sector es procedente de grupos extranjeros, que son obligados a hacer acuerdos societarios y operacionales para poder actuar en Brasil", alegó el regulador.

Según el consejero Moisés Moreira, instructor del respectivo proceso en la Anatel, la revisión de la medida "será muy bien recibida por el sector y por los inversores extranjeros" ya que "permitirá mayor libertad para la organización empresarial, algo que está alineado con la política del Gobierno" del presidente brasileño, el líder ultraderechista Jair Bolsonaro.

"Con menos restricciones a la participación del capital extranjero, el país será más competitivo en el sector", agregó.

Según la Anatel, tras el parecer favorable aprobado de forma unánime por los miembros del Consejo Director del regulador, la publicación de un decreto revocando la restricción ahora sólo depende del Ministerio de Comunicaciones.

Según analistas del sector, la revocación del decreto puede favorecer a los grandes grupos multinacionales que ya operan en el país, como Telefónica, América Móvil y TIM (Italia), pero también atraer a nuevas empresas al país y elevar el apetito por la telefónica Oi, mayor operadora de telefonía fija y que, tras acogerse a la ley de quiebras, puso sus activos a la venta.

La flexibilización de la regulación puede facilitarle a América Móvil el proceso de fusión en Brasil de su operadora de telefonía móvil Claro con la telefónica Nextel, que adquirió el año pasado.

Claro es líder del mercado brasileño de banda ancha fija y televisión de pago mientras que Vivo (Telefónica) lidera el mercado de telefonía móvil, con cerca del 32 % de participación frente al 25 % de la subsidiaria de la mexicana.