EFERío de Janeiro

El fabricante brasileño de aviones Embraer considera que la venta de cinco de sus cargueros militares KC-390 al Gobierno de Portugal, anunciada este jueves, puede abrirle las puertas en otros países a la mayor, más nueva y más importante de las aeronaves que fabrica.

El presidente de Embraer Defensa y Seguridad, Jackson Schneider, afirmó que, al atender exigencias para permitir que KC-390 pueda ser usado en operaciones conjuntas con países con los que Portugal tiene alianzas militares, el carguero brasileño quedó habilitado para ser operado por esas otras naciones.

"Hoy es un día histórico para el Programa KC-390. Es un paso muy relevante para consolidar la aeronave en el mercado y consideramos que se convertirá en otro éxito de Embraer", afirmó el ejecutivo citado en un comunicado que la constructora envió al mercado.

De acuerdo con Schneider, los cargueros que Embraer le entregará a la Fuerza Aérea Portuguesa "atienden los requisitos de interoperabilidad en las áreas de navegación segura y transmisión de datos y voz que permiten al KC-390 participar en operaciones conjuntas en las alianzas multinacionales en las que Portual está integrado".

Estos requisitos, agregó, fueron desarrollados en asociación con la Fuerza Aérea Portuguesa y permitirán que el carguero brasileño atienda las necesidades de muchas naciones en todo el mundo.

El Gobierno de Portugal anunció este jueves en Lisboa que adquirió cinco aviones KC-390 de Embraer por 827 millones de euros (930,5 millones de dólares).

Se trata de la primera vez que el fabricante brasileño le vende a un Gobierno extranjero el carguero militar que desarrolló para sustituir los Hércules y cuya primera unidad será entregada este año a la Fuerza Aérea Brasileña (FAB).

Hasta ahora Embraer sólo contaba con el contrato para entregarle 28 unidades de su aeronave a la FAB.

El ministro de Defensa Nacional de Portugal, João Gomes Cravinho, explicó que las aeronaves brasileñas serán usadas para sustituir los actuales cargueros C140 (Hércules) de la flota militar portuguesa, que están con 40 años de uso, y que el primer modelo será recibido en 2023 y el último en 2027.

El avión brasileño, fabricado en una planta de Embraer en el estado de Sao Paulo, tiene capacidad para transportar tropas y material militar por hasta 26 toneladas, alcanza una velocidad de 470 nudos y puede operar en pistas no pavimentadas.

Según el comunicado de Embraer, la aeronave cumple requisitos que Portugal estableció para que los cargueros puedan ser usados en diversas misiones militares y civiles, incluyendo operaciones de apoyo humanitario, evacuación médica, búsqueda y salvamento, y combate a incendios forestales.

La nota agrega que Portugal es el mayor socio internacional en el programa para el desarrollo del KC-390.

El negocio con Portugal fue anunciado pocos meses después de que los accionistas de Embraer aprobaron la venta del control de su división comercial a Boeing para la creación de una nueva empresa valorada en 5.260 millones de dólares.

Por el acuerdo, Embraer vende el 80 % de su división de aviones comerciales por 4.200 millones de dólares a Boeing, que tendrá el total control de la nueva sociedad. La brasileña se quedará con el 20 % restante de la compañía naciente.

El negocio ya recibió la aprobación del Gobierno brasileño, que se garantizó el poder de veto sobre todas las operaciones de Embraer cuando privatizó la constructora aeronáutica en la década del noventa, por lo que ahora sólo depende de los organismos reguladores.