EFESao Paulo

Las compañías Boeing y Embraer anunciaron hoy la creación de una tercera compañía en el segmento de aviación comercial, valorada en 4.750 millones de dólares y que estará controlada por el gigante estadounidense.

Boeing asumirá la fabricación de aviones comerciales de la aeronáutica brasileña, que hoy es el tercer mayor fabricante de aviones del mundo y líder en el segmento de aeronaves para vuelos regionales, según el memorando de entendimiento publicado este jueves.

La nueva empresa es el resultado de unas negociaciones que se iniciaron en diciembre pasado bajo una estricta confidencialidad y en las que participó el Gobierno brasileño, que ahora tiene la llave para aprobar la operación al ser poseedor de una acción dorada con derecho a veto.

El acuerdo es estratégico a nivel global ya que ampliará la presencia de Boeing en el mercado exterior y contrarresta la asociación entre la empresa canadiense Bombardier y el gigante aeronáutico europeo Airbus.

"No le sobró mucha alternativa a Embraer que juntarse con la mayor del mundo", comenta a Efe el profesor de Fusiones y Asociaciones de la Fundación Getulio Vargas, Oscar Malvessi.

La nueva sociedad que crearán Boeing y Embraer, con "operaciones y sede" en Brasil, será de capital cerrado y tendrá un valor de 4.750 millones de dólares.

Boeing será titular del 80 % del capital de la compañía, por el que deberá pagar 3.800 millones de dólares a la fabricante brasileña, mientras que Embraer poseerá el 20 % restante.

"Estamos trabajando con empresas mundiales, grandes, y Boeing es quince veces el tamaño de Embraer, que será la división de aviones comerciales pequeños (de Boeing), pero las posibilidades de integración, de producción, de avances en tecnología es 100 % favorable", apuntó Malvessi.

No obstante, el anunció provocó una caída de más del 14 % en las acciones ordinarias de Embraer, que se negociaban a dos horas para finalizar la sesión en la bolsa de Sao Paulo a 23,07 dólares (unos 5,90 dólares).

"El mercado trabajaba con una cifra de entre 6.000 y 10.000 millones de dólares y el acuerdo fue cerrado por cerca de 5.000 y en el momento eso presionó los papeles de Embraer", explicó a Efe Rafael Passos, del equipo de análisis de Guide Investimentos.

Los inversores también reaccionaron negativamente también por algunas cuestiones que aún no han sido esclarecidas, apuntó Passos, quien señaló que el acuerdo es "extremadamente positivo" y "estratégico" para ambas empresas.

El Estado brasileño conservará la denominada 'Golden Share', que posee desde que en 1994 decidió privatizar Embraer.

Embraer destacó en el memorando que retendrá "los negocios referentes a defensa y seguridad", uno de los puntos delicados de la negociación al ser un segmento fundamental en materia de defensa nacional para el Gobierno del país suramericano.

No obstante, el fabricante brasileño y el gigante aeroespacial estadounidense informaron hoy que darán luz verde a otra empresa para "la promoción y desarrollo de nuevos mercados" en el área de defensa, especialmente el avión carguero K-390.

"La combinación de negocios con Boeing deberá generar un nuevo ciclo virtuoso para la industria aeroespacial brasileña, con mayor potencial de ventas, aumento de producción, generación de empleo y renta, inversiones y exportaciones", dijo el presidente de Embraer, Paulo Cesar de Souza, citado en un comunicado.

Las perspectiva del sindicato que representa a los trabajadores de Embraer es completamente opuesta y hoy anunciaron que pedirán al Gobierno brasileño que ejerza su derecho de veto y paralice la operación, mientras evalúan iniciar una huelga.

"Somos contrarios a la venta y vamos a hacer presión sobre el Gobierno brasileño para que se posicione contra" el acuerdo, afirmó a Efe Herbert Claros, director del Sindicato de los Metalúrgicos de Sao José dos Campos, en la región metropolitana de Sao Paulo.

Claros, empleado de Embraer, se mostró "muy crítico" con lo que considera la "venta" de la firma y dudó que sea beneficioso para los trabajadores de la firma suramericana al citar que Boeing despidió "en los últimos cinco años más 35.000 trabajadores en Estados Unidos".

Ahora el Gobierno brasileño tendrá que estudiar si avala o no el acuerdo, que también tendrá que pasar por la evaluación de los órganos reguladores competentes.

De no haber contratiempos, Embraer, que obtuvo el año pasado un beneficio neto de 847,4 millones de reales (hoy unos 216 millones de dólares), un 43,19 % más frente a 2016, espera que la operación esté concluida a finales de 2019.