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La inflación en España cerró 2021 con una tasa del 6,5 %, la más alta desde mayo de 1992, marcada por la subida de los precios de la electricidad y de los combustibles, que influyen también en otros sectores.

La inflación media del ejercicio 2021 alcanzó el 3,1 %, lo que supone la cifra más alta en la última década.

Según los datos definitivos que publicó este viernes el Instituto Nacional de Estadística (INE), la cifra es dos décimas menos que la adelantada hace quince días, tras conocerse el Índice de Precios de Consumo (IPC) correspondiente a diciembre, que fue ese 6,5 %.

Concretamente en diciembre, la electricidad se disparó un 72 % en tasa interanual, y eso, sin tener en cuenta las bajadas de impuestos sobre la luz, que si no, la subida sería del 96,8 %.

El IPC general refleja una escalada continua desde el mes de febrero, cuando la inflación se situó en el 0,0 %, para posteriormente ir subiendo de manera progresiva hasta llegar al 6,5 % en diciembre.

Además de la electricidad, los productos que más subieron el año pasado fueron los combustibles líquidos (45,4 %), el butano y el propano (33,3 %), los hoteles y hostales (31,9 %), otros aceites (30,5 %) y el aceite de oliva (26,7 %).

También aumentó de forma significativa la inflación subyacente -indicador en el que se excluyen los precios de los alimentos no elaborados y los productos energéticos-, que acabó diciembre con una tasa del 2,1 %, cuatro décimas más que el mes anterior y un nuevo máximo desde marzo de 2013.

En cuanto al IPC armonizado, que permite hacer comparaciones con otros países, cerró el año en el 6,6 %, 1,1 puntos por encima del dato de un mes antes.