EFESantiago de Chile

Un grupo de seis exmandatarios de países de América Latina y España reiteró este miércoles que la elección del próximo presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) debe posponerse y que, en caso de llevarse a cabo, el próximo 12 de septiembre, carecerá de legitimidad.

"Ha llegado la hora de reiterar con vehemencia la importancia de posponer la elección del próximo presidente del BID (...) Con absoluta convicción decimos que la elección convocada para el 12 y 13 de septiembre, de ocurrir, carecería de legitimidad y más pronto que tarde debiera considerarse nula", expresa una carta que firman los antiguos mandatarios.

La misiva fue leída en una conferencia telemática por el expresidente de Chile Ricardo Lagos (2000-2006) y lleva, además de su rúbrica, las del ex jefe del Gobierno de España Felipe González (1982-1996), del exmandatario brasileño Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), del colombiano Juan Manuel Santos (2010-2018), del mexicano Ernesto Zedillo (1994-2000) y del uruguayo Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000).

No es la primera vez que este grupo de expresidentes latinoamericanos se pronuncia en este sentido, si bien esta vez añadieron la firma del español González y se refirieron a la legitimidad del proceso.

Naciones como México, Costa Rica, Chile y Argentina, así como la Unión Europea, que tiene como miembros del BID a algunos de sus países, también propusieron retrasar la nueva elección dada la contingencia que vive la región por la pandemia de COVID-19, de tal forma de poder dar una respuesta institucional apropiada para salir de la crisis que se ha generado.

Sin embargo, Estados Unidos se niega a posponer los comicios y presentó como candidato a su ciudadano de origen cubano Mauricio Claver-Carone, quien es apoyado por Colombia.

En este sentido, los firmantes de la carta difundida hoy hicieron un llamado por el "respeto a acuerdos históricos" en relación al pacto no escrito de que el presidente del BID sea siempre un latinoamericano.

"Tal como se ha procedido con la candidatura de un ciudadano estadounidense, estamos no solo frente a la ruptura de una práctica que ha acompañado la historia de la institución sino ante una gravísima violación del acuerdo político fundamental con el cual nació", indica la declaración.

El escrito recuerda que el BID ha funcionado bajo las normas establecidas en 1959, con las que las partes, constituidas en una Comisión especial, determinaron los mecanismos de adhesión, los sistemas financieros de los aportes y la organización misma de la entidad, marco en el que se resolvió establecer la sede del banco en Washington y que la presidencia del BID fuera para un latinoamericano y la vicepresidencia para un estadounidense.

"Cuando a mediados de junio de este año el Gobierno de los Estados Unidos anuncia la postulación de un ciudadano norteamericano a la presidencia del BID, rompe la lógica y la sabiduría de aquel acuerdo político fundacional", dice la carta.

Los exmandatarios señalan que ante la crisis sanitaria y esta candidatura, "lo políticamente sensato" es postergar las elecciones y "concentrar los esfuerzos en preparar pulcra y cuidadosamente una Asamblea de Gobernadores en la que se defina tanto la estrategia que deberá cumplir el BID ante los enormes desafíos económicos y sociales generados por la pandemia, como elegir a quien deba presidir a la institución para ejecutar dicha estrategia".

La declaración lamenta que Estados Unidos contaría con el 49 % de los votos gracias a que cuenta con los apoyos de Brasil, Colombia y la Venezuela del diputado opositor Juan Guaidó, a quien medio centenar de países reconocen como presidente interino, y que con eso le bastarían uno o dos países adicionales de su lado para lograr su reprobable propósito.

Los expresidentes consideran que en el caso de que tuviera lugar la elección y saliera elegido Claver-Carone "sería una imposición arbitraria" que "acarrearía consecuencias muy negativas para el devenir de la institución y el futuro de la relación entre Estados Unidos y América Latina".

Finalmente, expresan su "absoluta convicción" de que la elección "carecería de legitimidad y más pronto que tarde debiera considerarse nula".

"El presidente norteamericano (...) busca imponer a su candidato por encima del consenso histórico. Por eso, esta convocatoria carece de validez. Los Gobiernos de todos los países miembros del BID debieran darse cuenta que la institución no puede tener un presidente surgido de un acto carente de legitimidad histórica y política", concluye la carta.