EFEWashington

General Motors (GM) tendrá que mantener la suspensión de parte de su producción de vehículos en Norteamérica por la escasez de microprocesadores, dijo este miércoles el fabricante de automóviles, que también señaló que la situación obligará al parón de la planta de montaje de Gravataí en Brasil en abril y mayo.

GM señaló en un comunicado que está utilizando "todo semiconductor disponible" para producir sus productos "más populares y más demandados", lo que le ha permitido mantener la producción de camionetas y todocaminos SUV-.

Pero las plantas de Fairfax (Estados Unidos), San Luis Potosí (México) e Ingersoll (Canadá), que han visto su producción afectada por la escasez de chips, tendrán que ampliar sus parones. En el caso de la planta mexicana, la reducción de la producción se mantendrá hasta finales de marzo. En Fairfax e Ingersoll, el parón se prolongará al menos hasta mediados de abril.

La planta de Fairfax, situada en Kansas City, emplea a unas 2.300 personas y produce los vehículos Cadillac XT4 y Chevrolet Malibu. En San Luis Potosí se producen los modelos Chevrolet Equinox, Chevrolet Trax y GMC Terrain mientras que en la planta canadiense se manufactura el Chevrolet Equinox.

El pasado 4 de febrero, GM anunció la suspensión inicial de la producción en esas factorías y dijo que estaba "evaluando el impacto global" de la falta de chips.

GM también dijo hoy que la planta brasileña de Gravataí, donde se producen los modelos Chevrolet Onix y Onix Plus, parará en abril y mayo.

El fabricante estadounidense añadió que "nuestra intención es recuperar el máximo posible de la producción perdida en esta plantas".

El mes pasado, la compañía dijo durante la presentación de los resultados de 2020 que la escasez de chips podría recortar 2.000 millones de dólares de sus beneficios en 2021.

Hoy, Stellantis, el nombre de la compañía resultado de la fusión de PSA y Fiat Chrysler, señaló que la escasez de semiconductores impactará de forma negativa sus resultados anuales aunque no cifró la cantidad.

La escasez de microprocesadores para el sector del automóvil afecta a fabricantes de todo el mundo, como Honda, Nissan, Ford, Volkswagen y Daimler.

Ford también se ha visto obligada a eliminar turnos de trabajo y suspender toda la producción en algunas de sus plantas norteamericanas por los problemas de suministro.