EFESan Francisco (EE.UU.)

La tecnológica IBM anunció este miércoles unas ganancias de 4.089 millones de dólares entre enero y junio, una cifra prácticamente idéntica a la registrada en el mismo período del año anterior, con los servicio en la nube al alza y su segmento tradicional de infraestructura informática a la baja.

Durante los pasados seis meses del año, la firma con sede en Armonk (Nueva York, EE.UU.) ingresó 37.342 millones de dólares, una cifra un 4,4 % por debajo de la de 2018, cuando facturó 39.075 millones, mientras que los inversores recibieron un beneficio por acción de 4,61 dólares, más que los 4,44 del año anterior.

El resultado bruto de explotación de la empresa que dirige Ginni Rometty fue de 17.053 millones de dólares entre enero y junio, por debajo de los 17.445 millones de dólares del mismo período de 2018.

La compañía ha incrementado además su deuda a largo plazo hasta los 58.445 millones de dólares respecto a los 35.605 millones de dólares con los que cerró 2018.

Los servicios tecnológicos globales siguen siendo la mayor fuente de ingresos de la firma (13.711 millones de dólares en los seis primeros meses de 2019), aunque estos sufrieron una caída interanual del 7 %, mientras que la nube, su segunda unidad de mayor facturación, subió un 0,9 % hasta los 10.682 millones de dólares.

Los servicios de negocio globales, por su parte, se mantuvieron prácticamente iguales y facturaron 8.274 millones de dólares entre enero y junio, mientras que el departamento de sistemas bajó sus ingresos de los 3.676 millones de dólares del ejercicio anterior a 3.081 millones.

La semana pasada, IBM cerró definitivamente la adquisición, iniciada en octubre, del proveedor líder mundial de software de código abierto en la nube Red Hat por 34.000 millones de dólares, lo que constituye la mayor operación de la historia de la centenaria compañía.

Los resultados de la firma tecnológica dejaron indiferentes a los inversores en Wall Street, y sus acciones se mantenían estables con una subida mínima del 0,65 % hasta los 144 dólares por título en las operaciones electrónicas posteriores al cierre de los parqués neoyorquinos.