EFEWashington

El Senado de Estados Unidos confirmó este jueves a Jennifer Granholm como la nueva secretaria de Energía, cargo desde el que será una de las piezas clave para avanzar la ambiciosa agenda de economía verde y lucha contra el cambio climático del presidente Joe Biden.

La votación se saldó con 64 votos a favor y 35 en contra.

Granholm, que fue gobernadora del estado de Michigan entre 2003 y 2011, es defensora del vehículo eléctrico y del desarrollo de tecnologías energéticas alternativas.

Durante sus audiencias de confirmación, ha insistido en la necesidad de apostar por la "innovación" y la producción doméstica de estas tecnologías limpias.

"Estoy obsesionada con la creación de empleos de energías limpias bien pagados en todos los rincones de Estados Unidos para encarar nuestra crisis climática. Estoy impaciente por los resultados. Ahora pongámonos a trabajar", ha afirmado Granholm, de 62 años, tras ser confirmada.

Biden ha presentado un potente plan a contra la crisis climática, que entre otras medidas suspende las concesiones de petróleo y gas natural en terrenos federales y busca un sector energético libre de contaminación de carbono para 2035.

El nuevo mandatario, que llegó a la Casa Blanca el pasado 20 de enero, se ha propuesto dar un giro de 180 grados a las políticas del expresidente Donald Trump, quien llegó a poner en cuestión la existencia del cambio climático y otros hechos científicos.

En su primer día en la presidencia, Biden firmó un documento para la reincorporación de EE.UU. al Acuerdo de París, dando marcha atrás a la salida decidida por Trump para abandonar este acuerdo sellado en 2015 en la capital de Francia durante la Administración de Barack Obama (2009-2017).

Los compromisos del Acuerdo de París tienen como objetivo evitar un aumento de las temperaturas a final de siglo superior a 2 grados centígrados y luchar por mantenerla en 1,5 grados en relación a los niveles preindustriales.