EFEBuenos Aires

La actividad económica en Argentina experimentó en febrero pasado un retroceso del 1 % con relación a enero último, rompiendo de esta forma la tendencia alcista de los nueve meses anteriores, en los que la economía nacional daba muestras de recuperación tras el abrupto desplome registrado en abril de 2020 por las medidas de confinamiento ante la covid-19.

El dato divulgado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), y que sirve como anticipo provisional para medir la variación trimestral del producto interno bruto (PIB), muestra que la actividad económica también cayó en el segundo mes del año un 2,6 % en términos interanuales.

En ese sentido, se trata del primer retroceso mensual notificado desde abril del año pasado, cuando la economía del país se desplomó un 17,2 % en comparación al mes anterior como consecuencia del aislamiento social, preventivo y obligatorio.

Asimismo, con la caída interanual registrada en febrero la actividad económica acumuló 19 meses en retroceso en Argentina, tras el leve avance del 0,3 % verificado en julio de 2019.

El informe del Indec revela que, de las 16 actividades incluidas en el indicador, diez sectores productivos arrojaron bajadas interanuales en el segundo mes del año.

De acuerdo con los datos divulgados este jueves, los sectores que mostraron mayores magnitudes de caída fueron los hoteles y restaurantes (-38,2 %), otras actividades de servicios comunitarios, sociales y personales (-17,7 %), la pesca (-16,7 %) y el transporte y comunicaciones (-15,6 %).

Los sectores que mostraron un mayor desempeño interanual positivo fueron la construcción (11,7 %), la intermediación financiera (3,5 %) y el comercio mayorista, minorista y reparaciones (3,4 %).

El PIB de Argentina experimentó en 2020 un desplome del 9,9 %, profundizando así la recesión iniciada en 2018.

Los pronósticos para este año son de recuperación: mientras el Gobierno prevé una mejora del 5,5 %, los economistas privados que mes a mes consulta el Banco Central argentino para su informe de expectativas proyectan un rebote del 6,7 %.

De todos modos, algunos analistas mantienen su cautela respecto a las proyecciones de crecimiento, que podrían ser revisadas a la baja por el endurecimiento de las restricciones sanitarias.