EFERío de Janeiro

Compass Gas & Energia, la mayor distribuidora brasileña de gas y subsidiaria del gigantesco grupo energético Cosan, adquirió este viernes el control de Sulgás, la empresa que distribuye el combustible en Río Grande do Sul, estado en el extremo sur de Brasil y fronterizo con Argentina y Uruguay.

Compass ofreció 927,8 millones de reales (unos 165 millones de dólares), el mínimo establecido, por el 51 % de las acciones de Sulgás en una subasta de privatización promovida este viernes en la bolsa de Sao Paulo por la gobernación de Río Grande do Sul.

La vencedora fue la única empresa en presentar una propuesta en la subasta, lo que le permitió quedarse con el control de Sulgás por el precio mínimo exigido por la gobernación.

Compass ya es líder en distribución de gas en Brasil como controladora de Comgás, la empresa que distribuye el combustible en 94 municipios de Sao Paulo, el estado más poblado del país, y que cuenta con 19.000 kilómetros de gasoductos y 2,1 millones de clientes residenciales, comerciales e industriales.

Su controlada vendió el año pasado 4.500 millones de metros cúbicos del combustible, equivalentes al 32 % del gas canalizado distribuido en todo Brasil.

Pero su participación en el mercado puede saltar significativamente ya que tan sólo espera la autorización de los órganos de combate al monopolio en Brasil para comprar la participación que la petrolera estatal Petrobras tiene en Gaspetro.

Compass firmó en julio pasado un contrato por el que le pagó a Petrobras 2.030 millones de reales (unos 361,2 millones de dólares) por el 51 % de las acciones de Gaspetro, un conglomerado con participación en 19 distribuidoras de gas en Brasil, pero el negocio depende de la aprobación de los órganos reguladores.

En caso de que este negocio sea aprobado, Compass se convertirá en el dueño del 100 % de las acciones de Sulgás, ya que compró hoy el 51 % y el restante 49 % pertenece a Gaspetro.

Sulgás, que cuenta con una red de 1.355 kilómetros de gasoductos y distribuye un promedio de 2,27 millones de metros cúbicos de gas por día a sus 68.000 clientes en Río Grande do Sul, recibe el combustible a través del gasoducto procedente de Bolivia.

"Lo que queremos con esta adquisición es sumar la experiencia y el aprendizaje que tuvimos en la gestión de Comgás. Queremos transformar el gas en vector de crecimiento de la infraestructura en Río Grande do Sul y garantizarle la seguridad energética al estado", afirmó el presidente de Compass, Nelson Gomes.

El gobernador de Río Grande do Sul, Eduardo Leite, destacó la venta de la distribuidora de gas como la primera privatización en ese estado en los últimos 20 años y un paso para permitir que la empresa crezca gracias a las inversiones y la mayor eficacia del sector privado.

Leite atribuyó la falta de otros interesados a la incertidumbre que aún se vive en el mercado debido a que el marco regulador para el sector gas en Brasil tan sólo fue aprobado el año pasado.

La privatización de este viernes fue la primera de una empresa distribuidora de gas desde la aprobación del marco regulador, que estableció las reglas para garantizar una mayor competición en el sector gas en Brasil e impulsar su crecimiento.