EFEWashington

La Reserva Federal (Fed) de EE.UU. no dio sorpresas y dejó hoy sin modificación los tipos de interés de referencia, aunque mostró su más explícita señal hasta ahora de que diciembre puede ser la fecha definitiva para el inicio del ajuste monetario.

"A la hora de determinar si será apropiado elevar los tipos de interés en la próxima reunión; evaluaremos el progreso, tanto el registrado como el esperado, hacia los objetivos de máximo empleo e inflación del 2 %", señaló el comunicado emitido por el banco central estadounidense, tras su encuentro de dos días.

Dentro de su alambicado lenguaje, se trata de la mención más concreta por parte de la Fed de que la reunión de diciembre, prevista para los días 15 y 16, será el momento en el que se decidirá la subida del precio del dinero en EE.UU., cuyos tipos de interés se encuentran entre el 0 % y el 0,25 % desde finales de 2008.

Dibujó, en este sentido, un cautelosamente optimista panorama para la primera economía global.

El banco central estadounidense remarcó que continúan las buenas perspectivas internas de expansión "moderada", impulsadas por la recuperación del sector inmobiliario, el gasto de los hogares y la inversión empresarial.

Sin embargo, reconoció que pese a que la tasa de desempleo sigue a niveles bajos, la creación de empleo se ha "ralentizado" y las exportaciones "suavizado".

Una de las modificaciones en el texto del comunicado, analizado hasta el detalle por los analistas, fue la menor preocupación expresada que en anteriores ocasiones sobre la situación financiera mundial.

De hecho, la mención a China, que había marcado la reunión de septiembre de la Fed como fuente de inestabilidad financiera global debido a las abruptas caídas bursátiles y la súbita depreciación del yuan, ha desaparecido.

La preocupación que sí continúa sin calmarse es la de la baja inflación, cuya tasa interanual se encuentra actualmente en EE.UU. apenas por encima del 0 %, y que el comunicado advierte que "ha retrocedido en las recientes semanas".

"La inflación se espera que siga cerca de su bajo nivel en el corto plazo pero se prevé que la inflación crezca gradualmente hacia la meta del 2 % en el medio plazo a medida que el mercado laboral mejora y los efectos transitorios de los declives en los precios de la energía y las importaciones se disipan", agregó.

La divulgación del comunicado sobre política monetaria, que en esta ocasión no estuvo acompañado por una rueda de prensa de la presidenta del organismo, Janet Yellen, fue recibida con buenos ojos por los mercados financieros.

Wall Street ampliaba ganancias poco antes del cierre y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, registraba un alza de 0,99 %.

Como en septiembre, la votación se volvió a saldar con el respaldo de 9 miembros y la única oposición de Jeffrey Lacker, presidente de la Reserva Federal de Richmond, quien defendió lo apropiado de un alza de tipos.

De este modo, parece que Yellen ha ganado tiempo de cara la reunión de diciembre, la última del año, y en la que se verá si se cumple lo que había anunciado unos meses atrás, cuando aseguró que el inicio del ajuste monetario se produciría antes de final de 2015.

Las últimas declaraciones de los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés), el órgano del banco central que dirige la política monetaria, han dejado a la vista la disparidad de perspectivas en el seno de la Fed.

Tanto Yellen como Stanley Fischer, el vicepresidente de la Fed, han insistido en la expectativa de la subida de tipos para antes de que culmine el año.

Frente a esto, otros miembros del banco central, como Lael Brainard y Daniel Tarullo, han expresado más cautela, y han afirmado que todavía no se ven suficientes presiones sobre los salarios para respaldar la subida de los tipos de interés.

La última vez que la Fed encareció el precio del dinero fue en 2006, ahora parece que la siguiente quizá se produzca dentro de mes y medio.

Alfonso Fernández