EFEBuenos Aires

El presidente uruguayo, Luis Lacalle Pou, dijo este martes que Uruguay tiene que romper con el "corset" del proteccionismo del Mercosur y advirtió a sus socios que, si no lo acompañan, “con gusto” los uruguayos irán “solos”, aunque señaló que no es un "enamorado" de los tratados de libre comercio.

“Lo que le decimos a la Argentina, lo que le decimos a Brasil es 'entendemos que a veces tienen cierto proteccionismo', somos la quinta región más proteccionista del mundo, pero Uruguay tiene que romper con ese corset”, dijo Lacalle Pou en una entrevista telemática en un ciclo organizado por el diario Clarín, en Buenos Aires.

El presidente uruguayo destacó que Uruguay necesita “abrirse al mundo”, por lo que advirtió: “Si se quiere acompañar se acompaña, si no, con gusto vamos solos y no vamos a violentar el Mercosur, al cual pertenecemos y cumplimos todas las normas”.

Se expresó así tras indicar que su país “ha sido muy respetuoso del derecho internacional” y que entiende que el derecho internacional vigente en el Mercosur habilita a Uruguay “a avanzar en la flexibilización”.

El Mercosur fue fundado en 1991 y está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

Pero en los últimos tiempos, la postura uruguaya ha sido hacia una modernización del Mercosur y llegó a anunciar en septiembre pasado una negociación con China para avanzar en un futuro Tratado de Libre Comercio (TLC), pese a la postura del Mercosur de no permitir que los países negocien acuerdos por afuera del bloque.

“No soy un enamorado de los TLC”, dijo Lacalle Pou este martes. “No creo que sean una panacea los TLC”, agregó.

En cambio, el presidente uruguayo habló de “conseguir cuota en productos agropecuarios”, “extender las exportaciones de software a EEUU”, abrir “nichos en el Reino Unido” o usar con Perú los acuerdos de complementación económica de la Asociación Latinoamericana de Integración para exportarle arroz.

Lacalle Pou consideró que “Uruguay tiene que hacer las cosas para beneficiarse de la globalización”, a la que calificó “una gran bendición” para una nación como la uruguaya.