EFEGuatemala

Masajes, ropa deportiva, pastillas para el aliento, gafas de marca, whisky o ron, son algunos de los gastos que el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, imputó al Estado durante 2017. Más de 40.000 dólares en "lujos y regalos" que han indignado a una población empobrecida.

La investigación, revelada esta semana por el periódico local Nuestro Diario, muestra como el presidente guatemalteco, el mejor pagado de toda Latinoamérica con un salario mensual de 146.000 quetzales (casi 20.000 dólares), cobró al Estado artículos de uso personal y regalos.

Entre los productos hay ropa deportiva (gorras de golf, medias para correr, camisetas y pantalones), vitaminas, unas gafas de 21.900 quetzales (casi 3.000 dólares), champú para el cabello o un servicio de lavandería de 28.940 quetzales (unos 4.000 dólares).

Pero en las facturas también se observan diversos obsequios que realizó Morales. Entre ellos hay varias botellas de whisky (una de ellas costó 500 dólares), flores por más de 6.800 dólares, libros o cuadros.

Estos gastos erogados al Estado, de más de 40.000 dólares, han causado estupor en una población empobrecida -más de la mitad están en esta condición- y en un país dónde el salario mínimo apenas supera los 400 dólares.

En Guatemala, el tercer país de América Latina con mayor corrupción según Transparencia Internacional, el 23,4 % de la población está en pobreza extrema, un 59,3 % por debajo de la línea de la pobreza y la desnutrición crónica afecta a casi la mitad de los niños menores de 5 años.

El Gobierno justificó estos gastos, considerados como "imprevistos", asegurando que "son legales", amparados por las facturas correspondientes, y argumentó que la compra de los anteojos, por ejemplo, responde a la necesidad de cuidar la imagen del presidente.

"Tenemos que tener la imagen presidencial a un nivel alto", dijo el titular de la Secretaría de Asuntos Privados de la Presidencia (SAAS), Orlando Ramírez, sobre estas compras para Morales, un hombre que durante la campaña electoral prometió austeridad y calidad en el gasto.

Tras publicarse esta investigación, la Presidencia ha evitado posicionarse sobre un tema que ha causado revuelo y sobre el que Samuel Pérez, secretario general del Movimiento Semilla (una formación que busca constituirse en partido), cree que esconde algo más.

"Hay un problema más profundo detrás de los gastos exagerados de Jimmy Morales con nuestros impuestos en un país con 60 % de pobreza: la desigualdad extrema. No es casualidad, es una decisión política", dijo el economista.

Mientras, el colectivo Justicia Ya, que surgió de las protestas contra la corrupción en 2015, cree que los funcionarios públicos "no deben utilizar" dinero del Estado en gastos personales: "Jimmy Morales compra con dinero público hasta mentas, entre una serie de gastos injustificables".

La Contraloría General de Cuentas (CGC) ha anunciado que estos gastos están bajo investigación para dirimir si son o no justificables.

Patricia Pernas